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¿Ya escuchaste el nuevo disco de Robert Plant?

El ex Led Zeppelin no se queda quieto y anunció el lanzamiento de un DVD grabado en vivo en 2016 en el Festival of Disruption de David Lynch. Pero todavía estamos degustando su último trabajo de estudio, Carry Fire, que Nicolás Álvarez critica en esta nota.

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El ex Led Zeppelin no se queda quieto y anunció el lanzamiento de un DVD grabado en vivo en 2016 en el Festival of Disruption de David Lynch. Pero todavía estamos degustando su último trabajo de estudio, Carry Fire, que Nicolás Álvarez critica en esta nota.

 

El cantante dorado tiene su llama interna más viva que nunca.

Uno de los elementos que destacó a la música de Led Zeppelin fue su inclinación por lo retro, una acertada manera de visitar y retomar obras de viejos –y también contemporáneos– artistas, a veces hasta de forma polémica llegando a ser acusados de plagio mediante juicios. Esa vocación por el pasado que los llevó a definir los parámetros del rock más clásico, estableciendo todos los modismos y yeites que podrían aparecer en algún manual escolar –Jack Black lo explicitó en Escuela de Rock–, sería una tentación para cualquier músico, pero no para Robert Plant. A lo largo de su carrera solista, el cantante inglés siempre tuvo en claro el rumbo que debían tomar sus discos y nunca picó el anzuelo de revivir el espíritu de Led Zeppelin, más allá de reversiones de algunos temas en vivo o de aquel famoso concierto de 2007 en el O2 Arena. Plant se dedicó a seguir navegando hacia adelante, especialmente en sus últimos trabajos, Raising Sand (2007), junto a Alison Krauss, Band of Joy (2010), Lullaby and… The Ceaseless Roar (2014) y su flamante Carry Fire (2017).

En esta nueva entrega, otra vez con la compañía de su banda The Sensational Space Shifters, el cantante dorado enfatiza su exploración por sonidos del Medio Oriente y el norte africano, algo que había hecho en su álbum de 2014 y que significó su visita a la Argentina con un memorable show en el Lollapalooza. Aquí lo retro no tiene que ver con su prontuario rockanrolero, sino más bien con su educación y predilección por la música folk. Carry Fire no viene a traer vanguardia o novedad, obviamente Plant no inventa la rueda en este disco pero sí alcanza un nivel de profundización musical que no había experimentado antes. Los arreglos vocales, lejos del registro arrollador zeppeliano, son el gran hallazgo de Plant en la última década, centrándose en la delicadeza de las interpretaciones intimistas, a veces casi susurradas y etéreas. Aunque también hay espacio para la épica medieval en “Bluebirds over the Mountain”, un cover de un viejo tema rockabilly de Ersel Hickey que fue grabado por Ritchie Valens y The Beach Boys. Plant hace un dúo con Chrissie Hynde, de The Pretenders, y demuestra que la compañía de una voz femenina es una fórmula ganadora.

“The May Queen”, tema que abre el álbum, podría ser una referencia con su título a “Stairway to Heaven”, pero musicalmente se diferencia desde el comienzo con un ritmo marchante del Medio Oriente, una especie de adelanto de lo que ofrece el resto del trabajo. “Carving up the World Again… A Wall and Not a Fence” –en alusión a Donald Trump– va por el mismo camino pero, además del trance de penetrantes percusiones, cuenta con rasgueos de guitarra eléctrica que dibujan líneas efímeras de acordes hacia el final. Plant se mete en temas más complejos en este disco, con líricas políticas influidas por el contexto post Brexit, y se pone a discutir tópicos como el nacionalismo, la crisis de los refugiados y el colonialismo, como es el caso de “New World…”, que toca cierto nervio rockero al igual que “Bones of Saints”.

La canción que da nombre al álbum es la que mejor expresa su cruza cultural, con melodías de guitarra oriental y percusiones africanas. Instrumentos como el djembé, el bendir y la tabla se mezclan a lo largo del disco con el violín de Seth Lakeman y el violonchelo de Redi Hasa. El resto de los Sensational Space Shifters (John Baggott, Justin Adams, Liam Tyson, Dave Smith y Billy Fuller) recorren los senderos de la world music e interpretan a la perfección el exotismo que Plant se hizo cargo de llevar a Led Zeppelin en los 70.

“A Way with Words”, una exquisita canción con la voz de Plant en su máxima fragilidad –I’m back again, I know, canta su personaje cansado luego de una larga travesía– y guiada por un piano melancólico que se convierte en la perla del disco y lo parte justo a la mitad. El cierre corre por cuenta de “Heaven Sent”, una sombría canción que se asoma misteriosa como el humo que sale de una alcantarilla, con el cantante de las notas altas encontrando su tono más bajo, reptando en el empedrado de un callejón inglés. El héroe del poster deja ver sus vulnerabilidades y hace de las marcas del tiempo su principal materia prima para traer al escucha historias que podrían ser pasadas pero que siguen siendo actuales, porque ese héroe aventurero ahora es un guardián que se encarga de que el fuego siga más vivo que nunca.

9 puntos.

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(What’s the story) Morning Glory?: el soundtrack de una generación

El segundo álbum de Oasis celebra 25 años

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A mediados de 1994, Oasis movía el tablero del rock inglés de la mano de Definitely maybe, su álbum debut. Frente a una repercusión que parecía imbatible, un año más tarde, los Gallagher demostraban que podían superarse a sí mismos con (What’s the story) Morning glory? Así, el 2 de octubre de 1995 nacía el disco más arrasador de la banda, que duplicó el éxito de su antecesor con 30 millones de copias vendidas en todo el mundo.

En abril de 1995, Oasis se calzaba otra vez los instrumentos y rompía el silencio con Some might say. Casi cinco meses antes del estreno de su nuevo material, los mancunianos liberaban un adelanto más que prometedor y con el cual consiguieron posicionarse por primera vez en el puesto número uno de las listas del Reino Unido. El video, dirigido por Stuart Fryer, retoma imágenes de los clips de Supersonic y de Cigarettes & alcohol, singles de Definitely maybe.

En agosto de ese año, Roll with it fue la mecha que encendió La batalla del britpop. Del otro lado del ring, se paraba Country house de Blur. Con una estrategia fríamente calculada, la banda de Damon Albarn adelantó la fecha de su lanzamiento para competir cara a cara con los Gallagher. Si bien logró que su sencillo se ubicara en el puesto número 1 del UK Singles Chart y que el tema de Oasis se llevara la medalla de plata, (What’s the story) Morning glory? revolucionó los rankings con sus descomunales ventas. El video captura una presentación en vivo del grupo mientras Liam le pone voz a una letra que destila efervescencia juvenil por sus poros.

Morning glory llegó en septiembre. El track, que le toma parte del nombre prestado al disco, avanza a puro pulso rockero. En una ciudad iluminada por un cielo naranja, el clip retrata a la banda en la habitación de un edificio por cuyo ascensor desfilan unos peculiares sujetos. La adoración beatle se filtra en la frase “El mañana nunca sabe lo que no se sabe hoy”, inspirada en el tema Tomorrow never knows.

En octubre, ya con el álbum en las calles, Wonderwall fue elegido como el cuarto corte de difusión. Los acordes iniciales son la puerta de entrada a cuatro minutos y medio que encierran a un himno que no sabe envejecer. Un enorme galpón, un vinilo con el sello de Oasis, algunos personajes circenses, anteojos y cortes de pelo con estilo beatlero fueron suficientes para darle vida a uno de los clips más paradigmáticos de la década de los ’90.  El sencillo obtuvo el puesto número dos del UK Singles Chart y fue galardonado con un Brit Award en 1996 por “Mejor video británico.”

Noel decidió ponerse al frente del micrófono en Don’t look back in anger. El tema irrumpió en febrero de 1996 y se ganó un lugar irremplazable en el corazón de los fans de Oasis. Con un estribillo extremadamente pegadizo y un guiño a John Lennon y Yoko Ono en la línea que dice “Así que empiezo una revolución desde mi cama”, la revista XFM le otorgó el segundo puesto de las 100 mejores canciones británicas de la historia. El video se rodó en Pasadena y cuenta con la actuación de Patrick Macnee -estrella de la serie Los vengadores– quien encarna al chofer que transporta a la banda a una mansión. El hit, que es uno de los más esperados y coreados en los shows, se resignificó en 2017 luego del atentado en el Manchester Arena. La premisa de “No mirar atrás con enfado” convocó a la multitud a cantarla en St Ann’s Square como muestra de unión ante la tragedia.

Champagne supernova fue el último single editado en mayo. La pista abre con un sonido acuático que la envuelve en un loop de tranquilidad, graficado por su video psicodélico. Catalogado como uno de los temas favoritos de los seguidores y dueño de un solo de guitarra con marca registrada, el mayor de los Gallagher admitió que no tiene en claro qué sentido quiso darle a la letra pero que podría vincularse con la reencarnación. En Estados Unidos, alcanzó el lugar número 1 del Billboard Modern Rock Tracks.

La fotografía que ilustra la tapa del álbum se tomó en Berwick Street, calle del Soho londinense. La zona fue elegida porque, en aquel entonces, explotaba de disquerías. Los hombres que se cruzan mientras caminan son el DJ Sean Rowley y Brian Cannon, diseñador de la portada. A lo lejos, se asoma Owen Morris -productor del disco- con una copia en la mano. Reproducir ese instante que la cámara congeló un cuarto de siglo atrás es el reto de todos los fanáticos que viajan a la capital inglesa.

En 1996, Oasis pisó a fondo el acelerador con destino directo a dos picos de su carrera: los conciertos masivos en el Knebworth Park y el MTV Unplugged, este último comandado íntegramente por Noel. El combustible que lo hizo posible fue (What’s the story) Morning glory?, premiado ese mismo año con un Brit Award por “Mejor álbum británico.” En 2010, los Gallagher ajustaron su corona con otro Brit Award por “Mejor álbum de los últimos 30 años.” Con esta mítica colección de doce canciones, los ingleses estrenaban el título de rockstars cumpliendo su mayor capricho: que el planeta palpite al ritmo del más extraordinario britpop.

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Oasis anuncia remasterizaciones y contenido oficial para celebrar los 25 años de What’s the Story…

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El 2020 es el año del 25° aniversario del mítico ‘(What’s The Story) Morning Glory?’ y Oasis tiene preparado una serie de festejos para conmemorar al álbum.

El próximo 2 de octubre, la banda mancuniana anunció que actualizarán el contenido en YouTube. Por ejemplo, Wonderwall, Don’t Look Back in Anger, Some Might Say, Roll With It, Morning Glory y Champagne Supernova serán remasterizados en cuanto a audio y video y serán versiones de mejor calidad.

También anunciaron merchandising que se venderá en los links de la descripción de cada video. Serán remeras con estilo vintage de la época con diferentes diseños de logos y portadas de la banda.

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THE SMITHS con Strangeways Here We Come: el inesperado canto del cisne

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En este septiembre se cumplen 33 años de la edición del último disco en estudios de la banda de Manchester. A pesar de que en declaraciones posteriores sus cuatro integrantes sostuvieran que no había grandes conflictos internos para que implosionasen unos meses más tarde de la edición del LP, entre Morrissey y Marr había una tensión invisible que corroía los cimientos del grupo.

La creciente tendencia de Johnny a colaborar con artistas por fuera de Smiths (Bryan Ferry, Pretenders, The The, Talking Heads más tarde) ponían a Moz en estado de celo constante, a punto tal de dedicarle la letra de la bella y explícita I Won’t Share You a su coequiper creativo y establecer un silencioso coto de caza que el guitarrista rompió con su partida. Desde lo estrictamente musical, Strangeways (nombre de la cárcel de Manchester) demuestra una enorme evolución en el sonido Smiths, con algunas capas de sintetizadores, arreglos de vientos y demás sutilezas propias de una agrupación que seguía dando pasos firmes hacia su cenit artístico.

El disco contiene esa perfección pop de dos minutos de duración llamada Girlfriend In A Coma, con su delicado video promocional mostrando a un Morrissey en primer plano y esas imágenes de vieja TV inglesa tan afectas a su cantante, y hermosas composiciones como el melodrama Last Night I Dreamt That Somebody Love Me, la sutil e hiriente Unhappy Birthday, el himno a la contradicción de Morrissey Paint A Vulgar Picture, la áspera Stop Me If You Think You’ve Heard This One Before (con un gran video grabado en las entrañas urbanas de la ciudad), el grito de guerra irlandés A Rush And A Push And The Land Is Ours, la climática Death Of A Disco Dancer. Los fans acérrimos recibimos el disco en tiempo real con un gusto amargo, ya que vino acompañado por la inesperada noticia de la separación, pero este discazo de The Smiths fue un lujoso epitafio de una de las más grandes bandas del Reino Unido. Descansen en paz.

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