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Ricky Gervais: ácido, incómodo, provocador, brillante

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Siempre sobrevuela la idea de que la fama se alcanza en la juventud. Si a cierta edad no hiciste nada célebre, te debería esperar una vida más o menos feliz pero definitivamente lejos de las estrellas o la notoriedad. Que este genial comediante inglés escapa a la media no es noticia: nada en su vida encaja con los parámetros de la normalidad. Conocelo.

Nacido en la ciudad obrera de Reading, Richard Dene Gervais era un niñito católico y entusiasta de la catequesis hasta los 8 años cuando su hermano mayor desestabilizó su fe en pocos minutos con una pregunta tan inocente como demoledora: “¿Por qué creés en Dios?” .Eso desató repreguntas en el pequeño Ricky que ni su madre ni su padre pudieron responder y muy pronto Gervais decidió romper filas y volverse ateo.

Músico, actor, director, escritor. El hombre de las mil profesiones. Inquieto como pocos. Teniendo todo para triunfar en los dorados años ochenta como frontman carilindo de la flamante banda new romantic Seona Dancing, la fama no llamó a su puerta en aquel entonces. Faltarían casi dos décadas para que una serie con estilo de falso documental ambientada en una oficina, ponga el nombre de Ricky Gervais en la boca de todos los que amamos la comedia y el humor.

NO SOY SOLO UNA CARA BONITA

Todos tenían una banda en 1982 y Gervais quiso ser de la partida. Durante aquella época Ricky tenía el semblante de un adonis y un parecido con David Bowie que lejos está de la imagen actual que conocemos del comediante inglés. Los fanáticos de The Office y del resto de sus series sabemos que su fisonomía dista de ser la de un sex symbol. Sin embargo, un esbelto Gervais, con el jopo característico de los años que corrían, atuendo acorde y unos increíbles ojos claros deliciosamente delineados, nos invitaba a sumergirnos en melodías con mucho sintetizador y un claro estilo new wave.

Si bien Seona Dancing tuvo poca vida útil como banda de rock, Gervais siguió conectado con la música oficiando durante algunos meses como manager de Suede, una banda que recién daba sus primeros pasos. Luego de conseguir fechas para que la banda toque en algunos recitales, el cómico inglés se contactó con Saul Galpharn de Nude Records para darle el demo de Suede. Luego fueron contratados para grabar un disco. Poco después, la banda decidió prescindir de sus servicios como manager y hasta allí llegó su corta carrera musical.

HAY EQUIPO

En 1997 Ricky conoció a su media naranja creativa. Su gran compañero de aventuras es Stephen Merchant. Hicieron buenas migas cuando Gervais trabajaba en la radio londinense XFM y contrató a Merchant como su asistente. En 1998 co-condujeron un programa semanal los sábados a la tarde y evidentemente la dupla rindió sus frutos porque luego siguieron trabajando juntos en un piloto que fue la semilla de The Office y en el resto de los proyectos que encararon hacia el futuro.

Mientras Gervais y Merchant hacían radio, trabaron amistad con el productor mancuniano Karl Pilkington. La camaradería entre los tres fue creciendo, y poco a poco Pilkington se fue sumando en los distintos proyectos de la dupla. En 2001 salía al aire The Ricky Gervais Show, también por XFM, y las intervenciones de Karl se hacían cada vez más populares. Pilkington era siempre el blanco de las bromas de Gervais y la dinámica del trío los llevó a crear un programa de TV llamado An Idiot Abroad que documenta la travesía de Karl viajando por el mundo, desafiado por Gervais y Merchant a salir de su zona de confort y así ampliar sus horizontes.

Durante los últimos años, Gervais se dedicó a producir contenidos humorísticos en diversos formatos. Su paso por la pantalla grande también fue prolífero. Escribió, dirigió y protagonizó Ghost Town, Cemetery Junction y The Invention of Lying. Ninguna de estas fue éxito de taquilla pero generalmente fueron bien recibidas entre sus seguidores. En todas sus creaciones, el denominador común es que los personajes son encantadoramente humanos, fallan constantemente, se exponen y quedan en ridículo. Otra característica es que los diálogos suelen ser mordaces. El humor simplón brilla por su ausencia y el sarcasmo pareciera ser el segundo nombre de la mayoría de los personajes.

La carrera de Gervais en la pantalla chica fue rutilante. Sus títulos más resonantes fueron The Office, Life´s Too Short, An Idiot Abroad y el reciente Derek. Aquí un pequeño resumen de sus dos series más exitosas.

THE OFFICE

Este programa trata sobre la vida cotidiana de los empleados de una oficina ubicada en Slough, Berkshire, que se dedica a vender insumos relacionados con el papel. Está filmado como si fuera un documental y los actores suelen jugar con la complicidad de la cámara de manera constante. Son dos temporadas con seis episodios cada una, y el personaje principal es el jefe regional, David Brent (interpretado por Gervais). Brent es el típico jefe que, con el afán de hacerse amigo de sus empleados y quedar bien con el resto de sus colegas, termina pasando papelones y quedando como un idiota por hablar de más. En la línea de mando le sigue el asistente, Gareth Keenan, que es uno de los mejores vendedores de la empresa, sus ansias de poder y de escalar lo meten en situaciones ridículas donde se expone como blanco de las bromas de Tim Canterbury, otro de los vendedores de la compañía. Tim está tan frustrado con su trabajo, que aprovecha su jornada laboral para idear las maldades que luego va a sufrir Gareth (como por ejemplo, poner su preciada abrochadora adentro de gelatina de naranja). Tim está perdidamente enamorado de Dawn, la secretaria. Ella está comprometida con uno de los hombres que trabajan en el depósito, y esa relación nunca avanza. Esto genera muchas situaciones pseudo románticas disfrazadas de amistad entre Tim y Dawn. La mayoría de las intervenciones de David Brent son desafortunadas y produce la constante sensación de sentir vergüenza ajena por este líder tan particular. Casi todos sus comentarios terminan incluyendo de manera accidental varios chistes sexistas, acotaciones que podrían tomarse como racistas y muchas otras frases que siempre lo ponen en el centro de la escena, quedando mal con toda la oficina.

Si bien hace rato que Gervais está alejado de la música, no se privó de grabar acompañado por el mismísimo Noel Gallagher la versión de estudio del tema “Free Love Freeway“. La canción fue compuesta por el comediante exclusivamente para el episodio #4 de la primera temporada de The Office. Este capítulo llamado Training gira en torno a un seminario sobre Atención Al Cliente para el que contrataron a un profesional que tenía que mostrar unos videos y conducir una serie de ejercicios para reforzar el trabajo en equipo. David Brent estaba desesperado por ser el centro de la atención y todos sus intentos para boicotear el seminario dieron sus frutos cuando mandó a pedir una guitarra y cantó Free Love Freeway mientras contaba que de joven había formado parte de una banda llamada Foregone Conclusion. La zapada incluyó varios otros temas de la autoría de Gervais. La canción resultó tan popular entre los fanáticos de la serie que la versión de estudio con Noel Gallagher terminó formando parte de los extras del DVD de The Office que culminaba la serie con un especial de dos capítulos llamado Christmas Special, en donde se hace un repaso de cómo continuaron las vidas de los integrantes de la oficina luego del supuesto documental, tomando como excusa la fiesta navideña en la oficina.

EXTRAS

Esta sitcom se centra en la vida de los extras que trabajan en sets de televisión o en películas y su relación con el ambiente artístico. Gervais interpreta a Andy Millman, un actor que quedó relegado a hacer papeles menores o bolos sin importancia. Andy se hace amigo de  Maggie Jacobs, otra actriz sin suerte, y entre los dos tratan de hacer que ese trabajo sea lo más llevadero posible. Andy tiene un representante, Darren (interpretado por Stephen Merchant), que no lo ayuda demasiado, es bastante torpe y siempre encuentra la manera para desbaratar los planes de Millman, que solo sueña en consagrarse como actor y dejar atrás su pasado de extra.

Con el correr de los episodios, Andy cambia de representante y el nuevo manager logra que la BBC1 ponga al aire una sitcom escrita y protagonizada por Millman. La tira resulta ser un éxito y Andy disfruta de las mieles de su ascenso a la fama, mientras trata de lidiar con los inconvenientes que la misma trae. Su personalidad cambia radicalmente cuando su status de celebrity altera su relación con su amiga Maggie y se vuelve despreciable con el resto de la gente, dada su nueva condición de rico y famoso.

La particularidad de Extras es que todos los episodios cuentan con la participación estelar de actores famosos que interpretan una versión distorsionada y exacerbada de ellos mismos, representando todas las mañas y las banalidades que conlleva ser una figura muy popular en los medios. Algunas celebridades que pasaron por ahí: Ben Stiller, Kate Winslet, George Michael, Robert De Niro, Chris Martin y David Bowie, entre otros.

SU CARRERA

Ricky Gervais dio sus primeros pasos en el stand up a fines de los años ’90; recién en 2001 empezó a tener éxito con esta nueva faceta humorística. A partir del 2003 empezó a hacer giras por UK con sus distintos shows (Animals, Politics, Fame y Science).También hizo un especial filmado en New York llamado Out Of England. Decir que el humor de Ricky Gervais es ácido es casi un insulto y una sobrevaloración de los caramelos ochentosos Fizz. Definitivamente podríamos observar que sus monólogos son crudos, en carne viva.

Como todo comediante que hace stand up, basa sus premisas en agudas observaciones sobre la realidad, que incluyen temas políticamente incorrectos como la obesidad mórbida, adolescentes que padecen cáncer, homosexualidad, el catolicismo, el incesto, el nazismo. Lo suelen consultar por temas controversiales, como la religión, y también lo cuestionan por el tipo de humor que elige hacer. Al respecto, Gervais suele decir: “yo siempre espero que cierta gente se ofenda con lo que yo tengo para decir. Además, solo porque alguien se ofenda, no significa que tenga razón. Alguna gente se ofende por el multiculturalismo, la homosexualidad, el aborto, el ateísmo… ¿qué deberíamos hacer? ¿Prohibir todas esas cosas? Como comediante siento que mi trabajo no es solamente hacer reír a la gente, sino también hacerlos pensar”.

Ninguna declaración de Ricky Gervais pasa desapercibida. El hombre de los colmillitos es implacable.

Se ha trenzado más de una vez con gente de la prensa, ataca y se defiende todas las veces que lo considera necesario. Dueño de una lengua filosa, no deja ninguna contestación librada al azar.

Conclusión: humor no apto para gente demasiado sensible que no pueda disociar observaciones punzantes de comentarios maliciosos

IMPERDIBLES

    • El show de Stand Up Out Of England
    • El capítulo especial de navidad que se hizo luego de la última temporada de The Office
    • La participación de David Bowie en Extras
    • Los podcasts de The Ricky Gervais Shows
    • La película The Invention of lying

(Texto publicado en la revista Ultrabrit #3. Podés comprarla a través de MercadoLibre haciendo click acá)

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#ArchivosUltrabrit: IAN McCULLOCH: En la hoguera de las vanidades

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Rescatamos de nuestra bitácora editorial este contenido de excepción. Formó parte de la edición #2 de Ultrabrit MAG, publicada en noviembre de 2012. A disfrutar! 

El tipo sabe bien que es una leyenda y se comporta como tal. Uno de los cantantes más emblemáticos del rock británico, hábil y polémico declarante, se nos sentó de frente y habló de todo. Exclusiva con el Gran Bocón de Liverpool en su barrio.

Por Francisco Tapia Robles, Gus Giorgi y Marcelo Lamela (Liverpool UK)

Ian venia atrasado porque parece que le gusta tener el control. Las apuestas iban y venían, ¿Llegará en su Audi, en taxi, o caminando? El manager llama y dice que nuestro invitado viene en camino. Estábamos en el cómodo bar del Hope Street Hotel de Liverpool, un domingo en que la lluvia aun se aguantaba. De pronto junto a la puerta se asoma un tipo de gafas transparentes y de ojos saltones, es el propio Ian McCulloch de civil. Nos pregunta si la nota incluye fotos, porque si es así deberá “producirse” un poco y nos pide que en los próximos cinco minutos vayamos a la sala contigua.

Terrible el resfrío de McCulloch, de hecho al momento de redactar esta nota yo aun pagaba las consecuencias. Serio, no le gusta que lo interrumpan cuando habla, demarca su territorio con maestría, huele nuestra admiración y respeto, se deja querer. Bromea, se relaja y como si estuviese en un pub con viejos amigos nos pasea el cuestionario por una ruta de esquinas sabrosas. Así recuerda a John Lennon, Miles Kane, Chris Martin, Bono, algunas historias con sangre en el ojo, otras con sudor en el culo. Esta es la exclusiva con Ian McCulloch, líder de Echo and The Bunnymen, para ULTRABRIT MAG.

FTR: ¿En qué bandas ves hoy el sonido de Echo And The Bunnymen?

De vez en cuando aparece alguna que otra banda queriendo sonar como nosotros. Y una de esas que lo ha admitido y reconocido oficialmente es Coldplay. No puedo decir que me halaga, pero me hace feliz escuchar que lo reconozcan porque son una gran banda en vivo. No es una de mis favoritas, pero son muy masivos y no tenían la obligación de reconocer nuestra influencia. Además de Coldplay, hay un buen número de bandas que han emulado nuestro sonido pero no son capaces de admitirlo, prefieren decir que se inspiraron en Sly & The Family Stone, por ejemplo. Pero déjame decirte que si nosotros alguna vez llegásemos a sonar como esas bandas nuevas que copian nuestro sonido, entonces creo que ese sería el momento de retirarnos porque muchas de esas bandas que dicen haber sido influenciadas por EATB son muy malas y me avergüenza que nos apunten como inspiración. Una vez vi una entrevista que Elvis Costello le hizo a U2 para un programa de televisión. Bono y The Edge tuvieron muy buenos comentarios acerca de nosotros, de cuando ellos vivían en Dublín y empezaban recién a escribir canciones. Hasta que escucharon nuestro disco Crocodiles (1980) y fue como si hubiesen recibido un disparo en pleno rostro. Por lo tanto yo, aún espero mi cheque de por lo menos el 50% de las regalías por todo lo que han hecho durante su carrera (risas). Si fuimos tan influyentes en el trabajo que U2 ha desarrollado, entonces que nos dejen un 20% de comisión en vez de dejársela al manager; y el 50% por derecho de autor.

Hace algunos meses hablé con tu compañero Will Sergeant (guitarra de EATB) y me decía que está muy interesado en las bandas nuevas que han salido de Liverpool, como El Toro! o los desaparecidos The Zutons. ¿Conocés bandas locales? ¿Vas a ver shows?

La verdad es que no estoy muy atento a lo que pasa con las bandas acá. Mi hija Mimi me hizo escuchar a un nuevo artista de Liverpool, pero aparentemente el tipo es un chanta. Y no te voy dar su nombre tan solo porque lo olvidé. Pero suena bien y no tiene el típico sonido de Liverpool. De lo poco que he escuchado me llama la atención que haya gente que quiera imitar a Lennon cuando esa es tarea imposible de lograr, porque John tiene una de las voces más puras que han existido, la mejor en el rock & roll y en la balada. Y mucha gente no comprende lo que fue John Lennon: todos piensan que fue actitud, paz y amor, pero él fue mucho más que eso, fue su voz, sus letras, su sentido de la melodía. Olvidate de la actitud, eso era intrínseco en su manera de componer, no tenia que simular nada. Si John Lennon cantaba Help! lo hacía con el alma, no como un punk de cuarta… Por eso hay tantos músicos uni-dimensionales, porque eso es todo lo que tienen. Y más que The Beatles, yo te diría que John Lennon era quien mantenía el alma de la banda, y se nota por ejemplo cuando canta Twist and Shout. Yo creo que esa es probablemente una de las mejores vocalizaciones que he escuchado en el rock & roll.

Otro artista que conozco de Liverpool es Miles Kane. No somos tan cercanos pero lo reconozco como un gran showman y me tiene feliz el hecho de que le esté yendo bien. Y me acuerdo que hace algunos años atrás le sugerí que me dejase hacerle coros en alguna canción para que la gente pueda cantarlo. ¿Vos podés tararear alguna canción de Miles Kane?

No me acuerdo de ninguna.

 ¿Viste? Nadie se acuerda (risas). Miles Kane no tiene canciones populares aun. Pero es un buen tipo. Y me pasa algo similar con los dos primeros discos de Elbow. Todo el mundo hablaba de esa banda, suenan bien pero hasta sus dos primeros discos no tenían himnos. Pero al fin sacaron buenas canciones de estadios y lograron juntar melodías bastante decentes. La voz de Guy Garvey es fantástica.

Desarrollaste una carrera solista paralela a EATB, ¿Es difícil separar el territorio: esto no es Echo, soy yo solista?

Creo que en mis discos solistas me pongo mas llorón (ríe)… Todo tiende a ser un yo más que un nosotros. Cuando compongo para EATB todo me sale de manera inconsciente. Pero creo que desde que nos reunimos en el ‘96, yo ya tenía dos discos solistas grabados y de alguna manera esa forma de componer que aprendí me influyó en el siguiente disco del grupo. Actualmente estoy componiendo canciones de la manera en que lo hacía cuando comenzamos, aunque esta vez utilizando solamente una cuerda del bajo. Suena un poco funky, pero también medio Talking Heads y Peter Hook. Nunca había trabajado con ese instrumento aunque siempre he tenido uno en casa, lo esquivaba todo el tiempo. Y el hecho de que solo tenga cuatro cuerdas es fantástico para quien esta recién aprendiendo a usarlo para escribir canciones, yo solo utilizo dos. Por mucho tiempo me salieron primero las melodías y de ahí empezábamos todos a construir canciones, pero ahora el hecho de usar primero el bajo para componer las melodías que están naciendo me tiene muy conforme. Las he estado grabando inmediatamente junto a un amigo baterista y ya les hemos puesto guitarras y voces. Es una manera novedosa de trabajar para mí y me tiene muy feliz. Hay mucho material que estamos produciendo antes que Will (Sergeant, el compañero de banda en EATB) meta sus manos en él. Will no esta tan involucrado en la composición, lo suyo es el sonido. Y este nuevo material es para mí uno de los desafíos más grandes que hemos tenido como banda desde Nothing Lasts Forever (1997). La diferencia está en que esta vez no hay baladas y todo suena como en nuestro disco Heaven Up Here (1981). Y bueno, lo que he estado escribiendo para mí tiene la misma intensidad que lo que he escrito para EATB, porque cuando compuse The Killing Moon o The Cutter lo hice solo con una guitarra acústica. Después se las presenté a la banda y las comenzamos a trabajar en conjunto. No veo mucha diferencia en ambas maneras de componer, solo que para mis canciones como solista esa manera está un poco mejor trabajada. No me gusta catalogar mi trabajo solista como “más moderno” porque no sé lo que eso significa.

INDUSTRIA Y MUSICA ACTUAL: NADA DURA PARA SIEMPRE

¿Cómo te llevás con la música que se escucha hoy?

Yo enciendo la radio y lo que más escucho es música clásica, porque odio escuchar las voces de la gente al aire. O de pronto alguna radio de rock clásico en donde puedes encontrar a gente como Steve Winwood, aunque no soy muy fan de él. Lo escuchás con Spencer Davis Group y te preguntás por qué hoy no hay bandas que hagan música como esa… Son cosas que valen la pena escuchar, no las mierdas que se producen hoy. Debemos conformarnos con lo que hay en la industria actual: mierda pura… La clase obrera en los 50 y 60 fue absorbida por el rock & roll, todo el mundo tenía una guitarra en casa y quería imitar a sus ídolos. Chuck Berry, por ejemplo, tenía una voz apropiada para hacer rock y era un ícono. Pero si hubiese existido en la época actual y lo ves tocando en X-Factor, el jurado lo elimina en la primera aparición. Y si con suerte lo dejaran pasar las etapas, la producción de X-Factor le pondría como mentor a Kanye West y ahí todo se iría al carajo, o lo transformarían en algo así como Lady Gaga… ¡Al mismísimo Chuck fucking Berry! Ese es el tipo de industria musical que tenemos hoy.

YO AMO A DAVID BOWIE

¿Cómo fue tu conexión con la música y cuál fue tu mayor influencia?

Yo pienso que hoy la calidad de vida ha mejorado y la pobreza extrema de otros tiempos en algunos aspectos cambió, los chicos de hoy tienen más y mejor acceso a la música y la tecnología. En mi caso, no teníamos un tocadiscos en casa y yo escuchaba la radio para saber cuando salía el último álbum de David Bowie. Y sin siquiera estar atraído por la música en esos días, mas que la música me importaba el futbol. Hasta que descubrí a Bowie y me volví loco. No tenía ni un miserable peso en los bolsillos pero con mi hermano ahorramos £11 y nos compramos una pequeña grabadora de cassette para una Navidad. Un par de meses más tarde me compre el último de Bowie, que me costó £2. Está clarísimo que fue una influencia vital a la hora de empezar a hacer música, y siempre quise cantar como él, yo tenía 13 años en ese entonces. Hablo puntualmente del disco The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars (1972). De hecho, cuando sacamos Crocodiles yo quería imitar a Bowie, pero fue en ese mismo proceso cuando descubrí mi propia voz.

Tanto así que llegaste a escribir Me & David Bowie para tu último disco solista. ¿Cómo es tu relación actual con él?

Somos amantes… (ríe). Como en la letra de su canción “Can you hear me?” del disco Young Americans de 1975… Once we were lovers… He querido contactarme con él pero ha sido imposible últimamente. No creo que David escuche mucha música hoy excepto a Philip Glass… Debe sentirse feliz pintando o algo así, y de vez en cuando escuchar lo que suena hoy. Lo imagino escuchando a Beethoven de fondo en vez de estar atento a las malas bandas que existen hoy. Y es bueno que me lo recuerdes ahora, porque la verdad es que yo lo considero uno de los mejores artistas en todo ámbito. Recuerdo cuando grabó “Song for Bob Dylan” en su disco Hunky Dory (1971), fue un hermoso gesto dedicarle una canción a Dylan, me encanta ese tema. Es que David es así, amable, lindo y muy inocente. También de ese disco rescato el tema “Kooks” que le dedica a su hijo, quien tenía solo un año de edad. Ese tipo de gestos de dedicarle canciones a alguien de esa forma lo encuentro increíble. Yo jamás lo había hecho hasta que compuse “Me & David Bowie”. El tiempo pasa rápido y con todos esos rumores que dicen que David no está bien y que su estado ha empeorado desde que se hizo ese by-pass o lo que sea que se hizo… Por lo tanto, quería que esa canción fuera mi homenaje.

MI DISCO SOLISTA 

Ese tema es parte de tu último disco solista, llamado Pro Patria Mori. ¿Cómo nació ese título?

Lo saqué del libro de Wilfred Owen. Y seguro que él lo saco de alguna antigua frase en latín. Recuerdo haber estado viendo la tele y, aunque no fue en el mismo momento… Walton Basin, un pueblito de Gales, allá los veteranos de guerra siempre recuerdan a sus muertos con ceremonias y desfiles. En fin, estaba viendo esa ceremonia en la tele y estaba todo bien hasta que mostraron a unos tipos en la vereda repartiendo panfletos anti-guerra, vestidos de Hare Krishna de la fundación del Oso Yogui o qué sé yo… Y pensaba “¿qué tienen que ver ellos con los veteranos de guerra?” Esto es algo totalmente distinto. ¡Vayan a joder las pelotas a otro lado! O por un segundo pónganse en la posición de los que tuvieron que ir a la guerra y descargaron un fusil contra otra persona, verán lo horrible que debe sentirse. De ahí nació la idea de titular mi disco de esa manera, Pro Patria Mori. Y si yo hubiese sido uno de esos veteranos de guerra me hubieran dado ganas de matar a esos que llegan a protestar porque están traspasando los límites e interrumpiendo una ceremonia funeraria, y lo hacen porque estos actos de conmemoración son algo importante en este país y de esa manera los que van a protestar pueden ganar atención de la prensa. ¡Se hacen llamar activistas políticos cuando no hacen nada activo en la política! Van a puro quejarse… ¡como yo! (ríe). Con esto me hiciste acordar a un amigo que murió en la guerra, acá todos tenemos a alguien que conoce o es pariente de algún mártir.

En 2009, EATB tocó en el escenario John Peel de Glastonbury. ¿Te gustan ese tipo de festivales?

 Esa vez tocamos con una orquesta y fue grato subirse a ese escenario, pero para serte honesto tocar en una carpa no me hace sentir muy cómodo… ¡Ahora cuéntenme de ustedes! ¿Cómo está Buenos Aires?

Podríamos decir que vos tenés una especie de romance con el público argentino. Han visitado Buenos Aires varias veces y siempre han tenido éxito. ¿Qué te parece toda esa respuesta?

Recuerdo mucho nuestro show en el Teatro Gran Rex (3 de mayo de 2006). ¡Fantástico! También hace poco estuve en Brasil, me pidieron hacer dos shows en un pequeño teatro para mil personas. Fue increíble. Esas presentaciones fueron con un cuarteto de cuerdas y un tecladista. Viajé con un amigo guitarrista británico y los demás músicos eran todos brasileños. Tuvimos sólo dos días para ensayar y logramos que saliera perfecto. De Latinoamérica recuerdo un show en Ciudad de México frente a 50.000 fanáticos. Tocamos después de Interpol, fue absolutamente increíble. Lo que pasa es que estos países son tan grandes y las distancias son tan largas que cuesta mucho dinero moverse por allá haciendo giras. Ni siquiera puedes ir de ciudad en ciudad conduciendo. U2 tiene su jet privado, no tienen problemas. Pero te repito que me encantaría volver, hay algo que tienen Sudamérica y México que siempre nos da ganas de volver, me hacen sentir como en casa. Sudamérica tiene esa mística que calza muy bien con la música de EATB. La primera vez que fuimos a Brasil yo estaba muy intrigado, porque dentro de mi ignorancia solo imaginaba a la gente bailando samba. Pero allá hay una atmósfera especial a donde quiera que vayas. En Australia, por ejemplo, a la hora que se pone el sol la gente hace barbacoas, en cambio en Sudamérica al atardecer hay un ambiente hermoso y extraño, difícil de describir.

¡ATAQUE OCHENTOSO!

GG: Recordando la década del 80, una época tan importante para Echo, hay una conocida anécdota de una entrevista hecha por Jools Holland entre vos y Morrissey…

(Interrumpe) Acabo de reconocer el nombre de alguien que no me gusta nada… (muy serio).

¿Hubo tal competencia entre las bandas del momento, como EATB, The Smiths y New Order?

La verdad es que no. Éramos amigos con Joy Division, y más aun cuando pasaron a ser New Order. Los Joy Division eran increíbles, en vivo eran mejores que en sus discos. Recuerdo cuando los vi por primera vez, me dejaron con la boca abierta. Esa banda era para nosotros una competencia directa, porque uno estaba en este mundo de la música por una razón válida y como banda queríamos ser los mejores. Obviamente, tener al lado a gente como Joy Division era más que un desafío. Creo que lo mencioné en otra entrevista alguna vez, que si Joy Division hubiese continuado y Curtis no se hubiese suicidado, su sonido se habría esparcido a otros niveles y hoy no estaríamos hablando de U2 o Simple Minds. Yo creo que esa es la única afinidad que teníamos con ellos. Los JD nos decían “Hey, Echo, ¿todo bien?” con su acento mancuniano, y nosotros respondíamos “Hey, qué tal, malditos Mancs!”, con nuestro acento scouser. Lo mismo pasó cuando salíamos de gira con New Order, siempre nos llevamos muy bien. ¿Pero sabes algo? Creo que si Joy Division y EATB hubiesen girado juntos por los Estados Unidos, estoy seguro hasta el día de hoy se venderían menos sombreros y botas texanas en USA… Pero esa es otra historia. Preguntale a Bono…

COLDPLAY Y LOS SUDORES ANALES

¿Te gusta la versión que hizo Coldplay de Lips Like Sugar?

No estoy seguro de haberla escuchado. ¿Está editada?

Editada como un lado B.

No lo sabía. Recuerdo que la hicimos juntos en el festival T In The Park. Ellos llegaron en helicóptero y nosotros habíamos tocado un rato antes. Chris Martin me grita “Hey, Mc! ¿Como estas?” y le digo: “Mirá, debo decirte que hoy no tocamos Lips Like Sugar porque obviamente la vamos a hacer juntos más tarde”, lo cual era una mentira porque efectivamente sí la habíamos tocado. Al final recibimos doble pago de derechos ese día por esa canción, pero yo no había querido contarle la verdad porque era una noche especial para ellos y no quería arruinarla (risas). Otra cosa que noté esa noche fue esos pantalones de tela de paracaídas que usa Chris Martin.. Bueno, él tenía un inmenso círculo de sudor alrededor de su culo. ¡Que incómodo debió haber sido eso! (ríe). Espero que haya sido sudor, en todo caso, y no otra cosa. (Más risas)

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Especiales

El post feminismo disidente de Lana del Rey

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Si el arte no sirve para confrontar las partes, más allá de la belleza estética que tanto necesitamos, ¿para qué, verdad? Por eso, cuando mujeres como Lana del Rey tiran bombas para sacudir la modorra monotemática de la lírica del pop actual (del rock ni hablemos: apenas las herederas de las riot grrrls quedaron gritando injusticias), lo festejamos y escribimos sobre
eso, porque tiene que quedar archivado qué hicieron las mujeres en la historia de la humanidad. Porque mucho sabemos qué hicieron Napoleón, Hendrix y Klimt, ¿pero cuántas féminas a la altura revolucionaria y artística hubo y no sabemos nada?

En un post de su cuenta de IG, Lana del Rey denuncia a la industria, a la sociedad, a las feministas de cotillón y hasta a sus compañeras de ruta. Que al feminismo le cuesta horrores politizarse en términos de unidad es lógico, siempre habrá distintas vertientes pero lo que cuenta es la finalidad. No, la finalidad no es la “unión” de las mujeres: es tener el reconocimiento que nos merecemos y que no lo hemos tenido por mucho tiempo.

Lana, blanca como la nieve, recrimina a artistas de color; no, no recrimina, destaca que ellas ponderan su propio feminismo a través de letras donde se declaran sexies, desnudas, infieles, y cogen sin reparo. ¿Está mal? Claro que no, nada que te libere -en tanto y en cuanto no jodas al de al lado- está mal. Lo que sí dice del Rey es porqué si sus canciones son sobre el amor así no sea perfecto (¿cuál lo es?), o bailar por dinero o, la mejor, ser hermosa, se la crucifica por eso. “Estoy harta que digan que glamorizo el abuso” -When I’m down on my knees, you’re how I pray, Hallelujah, I need your love, supongo que lo dirá por líneas como esta-

Mucho se la ha criticado a la artista debido a las temáticas visuales tan explícitas (sexy, en mi propia opinión si es que cuenta) y romantizar el abuso, se la ha acusado de devolver a la mujer a su estado precario de hace “cientos de años atrás”. Así, dice, tuvo que tolerar “reseñas de mierda” sobre sus letras durante “diez largos años”.

“Seré clara: no soy una no feminista pero tiene que haber un lugar para mujeres que tenemos esta mirada y actuamos de esta manera” y acá la clave: mujeres, considera, que como ella, tienen su voz y no se atomizan a otras. Finalmente una disidencia en el pop mainstream formateado por la industria. Sí, dice lo que nadie quiere escuchar o lo que nadie se atreve a decir, como quieras. Lo de ella es una crítica a que la conversación cultural del movimiento se vuelva una idea blanda y prosaica, un feminismo de cotillón. Rechaza el envoltorio rosa, porque sigue siendo rosa, de la corriente femenina y su transversalidad.

Insiste en que se siente optimista y muy feliz con sus relaciones como -oh- tantísimas mujeres y no como las que en función de potenciar su lucha, odia al hombre por su condición. Hete aquí otro punto interesante a debatir: la sororidad pretendida no resulta tal. ¿Por qué? Porque el verticalismo le gana a la horizontalidad en cualquier sistema (ni los anarquistas se ponen de acuerdo en esto, imaginate en el mundo del pop y sin menospreciarlo pero convengamos menos ilustrado).

Otra cosa: quien apareció casi tímidamente en el mercado (era una postura, desde ya, siempre se la adivinó una tigresa con esa suavidad en la voz mientras cantaba crudas y carnizadas verdades), con una boca que detiene el pensamiento y una languidez única, hoy arroja bombas de fuego contra, si bien compañeras de ruta, mujeres sin voz armadas por la industria. Lo que no está mal; lo que sí está mal es que resulten referentes feministas (¡feministas! ¡Madonna y Britney que son los mejores productos de la industria pop son más feministas!). El mercado nacional no se salva de esto, pero eso es otra columna.

Entonces: detrás de esa Lolita hay una conciencia, una transversalidad y un intelecto que desafía hasta a su propia carrera. Para rematar, cuenta que lanza dos libros de poesía con una de las editoriales más destacados y nuevo disco. Pum.

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En Vivo

Ultrabrit revive el primer show de Radiohead en Argentina

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2009 fue el año de otra pandemia. Una que quedó en el recuerdo como algo anecdótico y sin mayores complicaciones. En comparación con la situación que vivimos actualmente todo parecía bastante más tierno. Si miramos atrás no es que nos reímos pero casi. La palabra ‘cuarentena’ sólo la refería a las mujeres luego de un parto y el distanciamiento social no era más que la suspensión de clases durante dos semanas. Las redes sociales no estaban tan insertas en nuestra vida diaria y si bien era fácil enviar un mensaje, no existía lo viral.

Dos meses antes de la paranoia colectiva Radiohead visitó Argentina por primera vez. Después de tantos años de espera, 36.000 personas se reunieron en el club Ciudad de Buenos Aires en el marco del Quilmes Rock. De esa multitud seguramente algunos, una generación más grande, se movilizaron para ver exclusivamente a Kraftwerk por tercera vez en Argentina. La banda alemana anticiparía el show de la británica y no viceversa, ante la sorpresa de algunos.

La realidad es que Radiohead ya arrastraba varios años de una carrera impresionante y establecida. Desde su disco debut Pablo Honey hasta el más reciente In Rainbows, la banda lograba innovar musicalmente disco a disco. In Rainbows (2007) lo había hecho por partida doble: no solo era un disco que todavía estaba muy fresco en la memoria por su singular sonido sino también por la estrategia de venta del mismo, que terminó marcándole la cancha a grandes discográficas.

El frío de una noche de otoño porteña se contrarrestó inmediatamente por los acordes de 15 step, que también inauguraba In Rainbows dos años antes. Y si bien ese era el disco a presentar durante la gira, los fans en Buenos Aires estaban ansiosos por algunas canciones de los primeros trabajos. Airbag, de OK Computer, sonó para saciar esa necesidad en lo que estaba siendo un show más que prolijo.

Radiohead Setlist Quilmes Rock 2009 2009, In Rainbows

El setlist recorrió canciones de casi todos los discos, con In Rainbows siempre de por medio. La atmósfera creada por la iluminación de tubos encajaba perfectamente con las cajas de ritmos y guitarras y arpegios de cuerdas tan típicas.

Un instante del recital quedó curiosamente grabado como un gif en loop. Varios fans en Internet descubrieron más tarde que mientras la banda tocaba Weird Fishes/Arpeggiun proyectil (algunos aseguran un zapato pero imposible saberlo) impactó en la cabeza de Yorke.

Si el zapatazo fue de las primeras cosas que se mencionaban para hablar del primer show de Radiohead en Argentina, lo segundo fue la dedicatoria de Ed O’Brien en How to Disappear Completely. El show casualmente se dio un 24 de marzo, conmemorando un nuevo aniversario por el Día de la Memoria y es por eso que el guitarrista de Radiohead recordó a las víctimas del último golpe de estado para luego dar paso a los sintetizadores del track incluido en Kid A.

Para el primer encore del show, supimos ver grandes momentos como Pyramid Song, con Yorke en piano y Greenwood cabizbajo tocando la guitarra con un arco de violín. Previamente habían entonado las estrofas de The National Anthem en un show de luces no apto para epilépticos.

También jugaron con las ondas de radio AM de la Ciudad de Buenos Aires y las hicieron sonar en pleno show, un recurso con el que venían experimentando bastante seguido (lo hicieron también en su segunda visita al país años más tarde). [Ver minuto 44:40]

Yorke se movía por el escenario como lo haría años más tarde para el video de Lotus Flower, la canción de Radiohead incluída en The King of Limbs.

Entre la primera y segunda salida del escenario, Radiohead desplegó su capacidad técnica como nunca antes en el show: una exquisita e histérica versión electroacústica de Paranoid Android dejó vibrando a todos durante los siguientes 15 minutos, hasta hacerlo nuevamente pero esta vez gracias a Planet Telex. 

Minutos mas tarde, para el encore número tres, Yorke llenó al Club Ciudad de Buenos Aires de cantos mágicos en cámara lenta durante Go Slowly. Acto seguido eleva su registro vocal con 2+2=5 construyendo una distopía en vivo.

Cuando todo parecía terminado, la banda inglesa volvió a salir para concluir el show con Creep, tal vez su éxito más grande aunque amado y odiado en partes iguales. Poco les importa a los detractores de track, ya que vivieron más de dos horas y cuarto de uno de los mejores recitales de la banda en el último tiempo.

 

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