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NOTTING HILL CARNIVAL

¿Carnaval en agosto? Si señor. ¿Por qué asistir a la fiesta más multitudinaria en Londres este fin de semana? Acá te lo contamos y te mostramos en imágenes la colorida celebración.

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Este domingo 25 de agosto comienza uno de los espectáculos más esperados del verano Británico, “El carnaval de Notting Hill”. Con una afluencia de 2 millones y medio de visitantes, entre ellos turistas y locales, más de 50 mil voluntarios y un total de 9 mil policías, representa uno de los eventos callejeros más destacados e imprescindibles de visitar a nivel europeo. 

Es considerado uno de los más importantes, ubicado en el Top 10 de Carnavales a nivel global junto al Carnaval de Río, el de Trinidad y Tobago, el Mardi Gras en Nueva Orleans, y el Carnaval de Venecia, entre otros. Y en términos de concurrencia, el más masivo después de Río.

Londres es principalmente conocido por su diversidad cultural, y es aquí justamente donde la comunidad afro- caribeña especialmente de Trinidad y Tobago, ha encontrado el modo de manifestar y conservar sus tradiciones dentro de la cultura británica a lo largo de 60 años. 

Desde 1964, el carnaval se celebra el último fin de semana de agosto y coincide con los festivos que anuncian el final del British Summer Time. Se lleva a cabo por todo el bellísimo barrio londinense de Notting Hill dentro del municipio de Kensington y Chelsea, al noroeste de los jardines de Kensington, una de las zonas más pudientes de Londres, en la que también se puede notar el considerable contraste con las zonas de más bajos recursos. 

Las calles de Notting Hill durante este fin de semana se llenan de música, DJ’s, numerosos Sound systems, bailes, colores, trajes de plumas y lentejuelas, brillos, exóticos disfraces y por supuesto mucho mucho alcohol. La gastronomía es otro punto destacable, tanto bares, pubs y  restaurantes abren sus puertas al masivo público expectante de pasarla lo mejor posible , pero es en la calle y en sus miles de puestos de comida donde se encuentran las especialidades y los platos típicos del caribe como el ya clásico jamaicano Jerk chicken. Las casas y sus vecinos brindan en sus puertas desde comida y bebida, hasta el uso de sus toilettes por dos o tres libras, además de algunos asuntos no tan legales. Muchos otros vecinos escapan al countryside para evitar los desmadres del postparty. Son dos días de fiesta y diversión que culminan con un gran desfile de carrozas y con una celebración que se prolonga desde la mañana hasta altas horas de la noche, ya que los pubs son los encargados de recepcionar el remanente de público de las últimas horas. Hay muchos afters para elegir también, pero luego de tanto festejo, en lo único que se puede pensar cerca de las 2 am es en reponerse luego de dos intensas  jornadas.

 

El clima es bastante impredecible en Londres, por lo general suelen haber días bastante calurosos durante el carnaval, aunque nunca falta un poco de lluvia para moderar las altas temperaturas del verano,  que cada vez se esta poniendo mas ardiente superando los 34 grados, algo imposible de imaginar años atrás según el relato de sus propios ingleses.

Aquí una colorida galería de fotos de nuestro paso por el Carnaval 2018 y recomendación del evento para 2019, 2020, 2021 y así sucesivamente. Eso sí, vale aclarar que si te agobian las aglomeraciones, este no es tu evento. Pero si te gusta la diversión, no dudes en apuntarte en un futuro. Además de ser una experiencia completamente nueva y extravagante, como nunca has vivido, no olvidemos que la razón más  importante es y será siempre una digna celebración de “Libertad”

 

DOMINIOS BRITANICOS 

Bien conocido es el poderío del Imperio Británico a lo largo de los siglos. Se dice que el motivo de la fiesta se remonta al siglo XIX, cuando en Trinidad y Tobago (antigua colonia británica), se abolió la esclavitud y el modo de festejar de los esclavos liberados consistía en bailes, música y principalmente disfraces con los que se parodiaba  las costumbres europeas. 

 

CARNAVAL 

Su origen, lejos de la fiesta que representa hoy por hoy, surge a raíz de poner fin a conflictos raciales en el barrio de Notting Hill, que comenzaron en los años 1950 con la llegada de numerosos inmigrantes originarios de las Antillas Caribeñas. Los partidos de extrema derecha en desacuerdo con la situación, comenzaron una serie de ataques y violentas represiones contra la masiva llegada de inmigrantes. Afortunadamente, el “Keep Britain White” fue apaciguado por movimientos sociales y entre otros, por la activista Claudia Jones, nacida en Trinidad y Tobago. Fue ella quien cesó la tensión existente y demostró que los inmigrantes caribeños eran gente de paz y trabajadora, y motivó a que sus aires lúdicos fuesen expresados y celebrados,  y así, llegaron a organizar uno de los primeros eventos festivos a fines de los 50 en Camden Town luego de lo que se llamó “The Notting Hill race riots” en 1958.

 

MUSICA

Grupos de percusión, bandas en vivo, DJ’s y soundsystem, dedicados al ritmo del reggae, dub, dancehall, soca y calypso. También el soul, afro beat, dubstep, funk, drum and bass, jungle, ska y más.

 

GRENFELL TOWER

El incendio en la Torre Grenfell en Kensington el 14 de junio de 2017 conmovió al mundo, y especialmente  a toda la comunidad del oeste de Londres. Es por este motivo que durante el carnaval hay un stop y unos minutos de silencio en memoria de las víctimas del incendio. 

 

CURIOSIDADES

Como es sabido, el “carnaval” es una celebración que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma cristiana, y que tiene fecha variable (entre febrero y marzo según el año). Por este motivo, el Carnaval de Notting Hill es la excepción, ya que su festejo es en el mes de agosto y su motivo es la celebración de la libertad.

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Cultura

Cómo Ennio Morriconne compuso la canción del Mundial 78

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La historia detrás de la canción creada por el músico fallecido hoy a sus 91 años.

Aunque muchos dijeran que las primeras estrofas de la canción oficial de la Copa Mundial de la FIFA de 1978 empiezan con la frase estridente “25 millones de argentinos, jugaremos el Mundial, la copa deportiva sin igual“, la realidad es otra.

Estamos en presencia de un auténtico efecto Mandela: si bien el simple que mayor difusión tuvo en los meses cercanos al Mundial 78 es la del verso citado antes (interpretada por la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires), la versión oficial es la que compuso Ennio Morricone.

En los meses previos al mundial, la organización le encargó al director de orquesta italiano que preparara la canción de lo que sería el Mundial celebrado en Argentina. Se trata de un hecho novedoso por dos motivos: el primero es que siempre la música de cada Copa de la FIFA solían componerla artistas locales. Lo otro es que éstos artistas generalmente eran músicos de poco renombre. También podemos agregar que la elección de un italiano nada tiene que ver con el carácter nacionalista de la organización de un Mundial en manos de la Junta Militar.

Morricone había sido el cerebro detrás de bandas sonoras como La trilogía del dólar de Sergio Leone y Saló (Pier Paolo Pasolini, 1975). Dos obras fundamentales del cine italiano que lo ubicaron como el compositor más versátil del séptimo arte. Si bien todavía no había sido reconocido unánimemente por la industria en materia de premios (cuestión que se demoró hasta sus últimos días), el pedido de la FIFA significaba un escalón más.

Aún así, con los años circuló que Morricone no tomó a la composición como un gran desafío y en realidad la hizo sin demasiada dedicación.

En un acto que se puede comparar con las especulaciones políticas sobre la ausencia del holandés Johan Cruyff en ese mismo mundial, se llegó a decir que el músico italiano lo hizo como acto de repudio al gobierno militar local. Son versiones que circularon años más tarde y que nunca se pudieron comprobar de manera fehaciente.

Lo que sí es cierto es que pocas veces Ennio Morricone se volvió a referir a la canción. Incluso hasta se mostró molesto porque la TV italiana transmitió una versión interpretada por una banda militar, muy distinta a la versión original cargada de color.

Con el correr de los años y la revisión de un momento histórico en la cultura popular argentina como fue el Mundial, hoy se recuerda a la versión oficial de Morricone de igual manera que a la Marcha compuesta por la Banda Sinfónica porteña y los músicos del Colón.

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Especiales

La improbable historia de amor entre Joe Strummer y García Lorca

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Se conoce mucho de la vida de John Graham Mellor: nació en Ankara, Turquía en el año ’52; su madre era escocesa y su padre un diplomático indio durante la época de la colonia. Viajaban constantemente por los compromisos laborales a los que estaba atado su padre Ronald y han llegado a vivir en México DF, El Cairo y la ciudad alemana Bonn. Antes de cumplir nueve años, él y su hermano entraron a un internado y veían a sus padres una vez al año.

Su adolescencia no es menos inquieta: nunca consiguió asentarse en ninguna ciudad donde estudiar Arte y Arquitectura. Pasó por varias universidades del Reino Unido para terminar siempre en aquella Londres progresiva y glam. Con jóvenes 25 años, se cambió el nombre a Woody (era un admirador de su ahora tocayo Woody Guthrie) y comenzó a escribir canciones originales para su banda, los 101ers.

Vivió con amigos y con su novia española Paloma, mejor conocida como Palmolive, mejor conocida por ser la batería de The Slits. Ella era oriunda de Melilla y habitó Granada, ciudad de histórica resistencia a la dictadura de Francisco Franco.
Pocos años después el amor se acabó pero él quedó fascinado con la historia de la ciudad natal de su ex-pareja: la Alhambra, la resistencia y Federico García Lorca. El amor después del amor.

Al poco tiempo Woody Mellor se cambió el nombre a Joe Strummer y se unió a la banda The Clash tras una breve charla con Mick Jones y Paul Simonon. Se convirtieron en uno de los fundadores del punk y crearon un sonido inédito dentro del género más popular de los años setenta. El resto es historia, o al menos lo es hasta el año ’86.

Siempre supimos, y si no lo hacíamos lo debíamos suponer, que los pasajes en español de Spanish Bombs ó Should I Stay or Should I Go tenían una gran historia de reivindicación detrás. Todo lo que pasaba por la voz de Strummer traía consigo una inexorable carga política.

En 1986, Joe Strummer visitó Granada para escapar de los conflictos que llevaron a The Clash a separarse meses antes. Buscaba nuevos horizontes luego de ver la obra de teatro Yerma de García Lorca en Londres. Contactó a su ex-cuñado Fernando, hermano de Palmolive, y creó un vínculo de amistad muy cercano con gente local. Nadie pone en duda el valor de esa amistad ya que algunos ni siquiera imaginaban que Strummer era un mito viviente en Inglaterra.

La curiosidad que tenía por la comunidad llevó a preguntarle al bartender del bar del que era habitué de quién era la canción que sonaba al momento. Ante su respuesta se propuso conocer a los jóvenes 091, con quienes forjó una especial amistad. También cumplió el rol de productor, amigo y padrino artístico.

Fue con Jesús Arias, guitarrista de la banda, que se propusieron desenterrar al cuerpo de Federico García Lorca. Strummer y Arias visitaron el lugar donde yacía el poeta hace 50 años para luego volver con picos y palas.

El plan se convirtió en quimera: en el paraje Peñón Colorado, donde se creía que yacía el poeta no era más que una fosa común Ante la imposibilidad de rendir el homenaje, Joe y Jesús, hermanados en desilusión prendieron un porro y prometieron volver en un futuro al lugar para componer una canción llamada ‘Lorca’.

Es al día de hoy que se desconoce el lugar exacto donde descansan los restos del dramaturgo español.

La historia hoy puede parecer kitsch, o “cutre” para usar el propio lenguaje granadino, pero pocos hubiesen llevado su compromiso tan lejos en el mapa. Strummer generó un fuerte vínculo en la comunidad: muchos destacan su espíritu curioso y activo, su facilidad para relacionarse con los trabajadores, su generosidad y su desinterés. Solía recorrer la ciudad y escuchar a las familias charlar, aún cuando su comprensión del español no era buena.

Strummer era un fanático de los autos. Era común verlo en su Dodge, recorriendo la ciudad. Su ausencia de licencia de conducir la compensaba con un casette del cantante de boleros Manolo Escobar. Según él, el hecho de estar oyendo al español podía suavizar considerablemente un altercado con la Guardia Urbana.

El documental “I need a Dodge! Joe Strummer on the run” (2015) cuenta la misteriosa desaparición de su auto en Madrid. En la prisa camino al aeropuerto para agarrar el avión que lo llevaría a Londres para asistir al nacimiento de su hija, Strummer olvidó dónde dejó su coche. De regreso en el páis ibérico, hizo un llamado en un pobre castellano pidiendo ayuda para encontrarlo pero la búsqueda fracasó. 

Jesús Arias, quien falleció en 2015, contó en su momento varias historias que hoy ilustran el paso de Strummer por la ciudad granadina. Entre las más memorables, está el encuentro de la leyenda punk y Fabrizzi, un músico callejero fan de The Clash. Fabrizzi llegó a conocer a su ídolo cuando éste volvió a España a festejar su cumpleaños número 40. Como era corriente, al principio desconfió pero todo cambió cuando lo escuchó cantar Jimmy Jazz y London Calling. 

El mito de Strummer no reconoce fronteras. Su amabilidad y compostura, aún cuando estaba pasado de whisky, eran innegociables. Si bien no volvió a España, en Granada pueden asegurar haber visto una faceta que en el caos de Inglaterra no se hubiesen podido permitir.

Su sueño de abrir una ferretería en Granada quedó postergado; porque para el año ’99 reunió a propios y ajenos de The 101’ers y formó Joe Strummer and The Mescaleros (nombre español incluído en alusión a la droga mescalina). Fusionaron el reggae, el ska, el funk y el hip-hop sin dejar el sonido punk que siempre lo acompañó. Cerraban casi todos sus shows con una version ska de Blitzkrieg Bop en homenaje al recientemente fallecido Joey Ramone.

Murió en diciembre de 2002 en plena actividad artística; incluso meses atrás había podido reencontrarse en un escenario con su viejo compañero de banda Mick Jones. En sus últimos años grabó junto a Bono y Johnny Cash, con quienes organizó cantidad de eventos benéficos.

En 2013 se inauguró en Granada la Plaza Joe Strummer inmersa en el barrio judío de la ciudad. Surgió como pedido en las redes sociales y el ayuntamiento lo hizo realidad. Es al día de hoy que varios turistas bajan un kilómetro caminando por la calle Cuesta del Cadeiro desde la Alhambra hacia la pequeña plazoleta.

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Especiales

Un talento de Bowie tan desconocido como imponente

Los mensajes a través del arte plástico.

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Hoy David Bowie cumplirían 73 años. En 2016 falleció días después de haber lanzado su vigésimo quinto y último álbum de estudio, “Blackstar”, como consecuencia de un cáncer de hígado, enfermedad que padecía hace más de un año pero mantuvo en privado.

El lenguaje artístico de Bowie siempre fue inmenso y llevaba consigo un halo de misterio. Aquello daba lugar a múltiples interpretaciones y especulaciones acerca de los mensajes en sus letras,  fotos, videoclips, puesta en escena y estética.

Lo mismo ocurre con sus obras de arte plástico, una misteriosa y poca conocida faceta del compositor que era también un magnífico pintor, fuertemente influenciado por autores como David Bomberg, Francis Bacon y Francis Picabia.

A continuación les dejamos las piezas de la interesante e imponente obra pictórica que nos dejó la leyenda británica.

Autorretrato, 1996

Berlin Landscape With JO, 1978 (Retrato de Iggy Pop)

Child in Berlin, 1977

Hearts Filthy Lesson, 1995

DHeads II

Ancestor II, 1998

DHead Series, 1995-96

Evol for de Missing, 1996

Self-portrait, 1978. Inspirado en la tapa del álbum Heroes (Victoria and Albert Museum)

Squeeze 2000, 1996

Turkish Father And Son, 1978

I Am A World Champion, 1977

The Rape Of Bigarschol, 1996

Portrait Of JO, 1976

Present Future Accepted, 1995

 

 

 

 

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