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Willy Crook: “En el día del amigo, Solari está más sólo que Cordera en un pogo”

El multifacético artista cuenta con un currículum que contiene nombres como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Abuelos de la Nada, Sumo y más. El pasado fin de semana se presentó en Córdoba con su banda Willy Crook & Funky Torinos, donde conversó de todo con Ultrabrit.

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El multifacético artista cuenta con un currículum que contiene nombres como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Abuelos de la Nada. El pasado fin de semana se presentó en Córdoba con su banda Willy Crook & Funky Torinos, en el marco de la tercera edición de “Club Negro” realizada en Club Paraguay, donde conversó de todo con Ultrabrit.

Se trata de un divertido personaje de esos con los que da placer conversar. En el afán de buscar la correcta expresión de sus opiniones responde casi compulsivamente, yuxtaponiendo ideas y frases, dando a entender que se trata de alguien realmente apasionado y con un envidiable bagaje cultural. Se expresa con humor, mantiene el mutuo respeto como principio y no reniega de la mochila que la historia lo ha obligado a cargar.

¿No estás un poco harto de que se te defina como un “ex-Patricio Rey”?

Parece que esos muchachos hicieron un poco de ruido. Para algunas personas es indispensable saber eso a la hora de escuchar mis discos, lo cual nos remite a la hipótesis de que aquel que no recuerda la historia está condenado a repetirla. Al principio medio como que me agarró un narcisismo o un reclamo de atención, algo que si se reclama ya no vale. Me refiero a mi obra, venía haciendo notas para difundirla pero parece que la gente me plastificó en las cosas que hice en el pasado, no reniego de eso. Trato de considerar lo que al público le hace bien. Lo único, en mis shows no podes hablar pestes de tu esposa (risas).

Me sorprendió que te hagas cargo 

En este momento estoy hecho un agradable de mierda, pero he dicho unas barbaridades espantosas. Mientras la gente, al escucharme, se olvide de sus problemas por un rato creo que he cumplido con mi trabajo.

¿La música es escapista? 

Veo las repercusiones en el bienestar que puede generar la música en esta civilización espantosa que se ha creado el ser humano para sí mismo, desde el jardín hasta el servicio militar o el casamiento. 

Pero vos zafaste del servicio militar… 

Sí, pero tengo un año de liceo naval cuando tenía catorce, asique no zafé del todo. Tuve mucho contacto con el enemigo. Por lo menos me quedó en claro lo que no quería ser.

¿Es importante conocer al enemigo? 

Se supone. Pero desde el momento que sobrevivió Charly Garcia, un tipo que le reventó la cabeza a tres generaciones, el enemigo fracasó. Mataron a 30.000 pero no pudieron aniquilar a los genios como él.

Una vez dijiste que te sentías parte de una generación “intermedia”. ¿Cómo ves a la generación actual del rock argentino? 

Desde arriba, como Lisa Simpson a su criadero de hormigas (risas). No lo veo muy de cerca porque no hay donde estacionar, sobre todo (levanta su vaso y brindamos). Creo que si somos asquerosamente honestos, cualquier excusa es válida. Fijate la cumbia o el cuarteto sino, son “estilos de vida” que tienen un rock and roll muy interesante. Hacer música y poder vivir de esto es un privilegio, al lado de gente que hace algo que odia para sobrevivir me considero un fucking afortunado. En cuanto a tu pregunta, conozco pocas cosas que me emocionen en la actualidad: Sur Oculto, The Reverend Sons Of, mucha gente de la electrónica… Veo grupos que tienen algo para decir, creo que eso es lo que importa. Sur Oculto me parece un perfecto insulto al sentido común, cuando reproduje el disco de ellos pensé “hace rato debería haber dejado de escuchar esto”, pero ya habían pasado varios temas (risas). Quedé fascinado, los admiro profundamente. Tuve el honor de que me hagan de banda, ensayamos por separado me acuerdo, y los conchudos tocaban mis temas como haciendo la plancha. 

Te fuiste de Los Redondos porque estabas harto de que todos los temas tengan saxo. De hecho, es un instrumento que cada vez se usó menos en el rock. ¿Crees que era una desaparición necesaria? 

Llegamos a esa conclusión con Skay, pero igual creo que se usó lo suficiente como para compensar varias décadas. En aquellos años no habían muchas bandas, a García por ejemplo, no le gustaba el saxo; y a Cerati le gustó en una ocasión (cuando graban “azulado”). Pero muchas bandas jamás vieron un saxo en su vida, Manal por ejemplo, que es mi favorita. Tener un instrumento en esa época era sumamente difícil, si tenías una Gibson tocabas bien si o si. Cuando me fui de Los Redondos fue porque me explotaba la cabeza de ideas, imaginate que entre a los 18 años y estuve hasta los 22. Ni siquiera una pareja me soportó tanto tiempo.

Hablando de explotar de ideas, ¿qué recuerdos tenés de Miguel Abuelo? 

Era un lumpen con todas las letras, una persona sensacional. Logró una banda de la nada, no era músico ni mucho menos cantante, un caradura. Con Miguel no había altibajos, un tipo de un grosor increíble. Como dijo Spinetta, “no tocaba el suelo”, y eso que no tomaba falopa, ya estaba grande y se cuidaba mucho. Tenía un mambo tan propio… no se fabrican más tipos así. Jamás una conversación era vulgar con él, era fantástico, no tenía desperdicio pasar tiempo a su lado. Agradezco haber compartido una parte de mi vida con él.

¿Crees que es importante el mensaje en la música? 

Desde luego, también es importante cómo transmitís ese mensaje. A mí me gusta mucho la elección de las palabras, por ejemplo. Cuando algo suena muy pretencioso o cursi, chau. El castellano es muy rico. A veces pasa por una cuestión de onda, si no la tenés, hay lugares donde jamás vas a llegar. Es importante hablar con “diversas felicidades”, como decía Borges, quien estaba convencido de escribir en un idioma popular, pero en realidad era un concheto.   

Escribís también, ¿cómo fue tu incursión en la literatura? 

Empecé con Ray Bradbury y Jack London, luego pasé a Julio Verne, hasta que la ciencia ficción me quedó chica. Cuando me escapé de mi casa y me fui a Europa descubrí el mundo del cómic, entonces todo era Jodorowsky y Moebius. De acá, Inodoro Pereyra es una obra de arte equiparable al Martín Fierro. Las influencias pueden venir de cualquier lado, hace poco me di cuenta que el disco de Les Luthiers “Mastropiero que nunca” fue uno de los primeros en llegar a mis manos.

¿Cómo fue volver a Buenos Aires siendo de la costa luego de algunos años en Europa? 

Volví en el año 82, cuando ya no quedaban drogas por probar (risas). La cosa estaba muy heavy, era una época donde tocabas por media botella de ginebra. Yo ya estaba ensayando con Los Redondos y en el verano, cuando volví a Gesell, conocí a Luca (Prodan) y a Diego (Arnedo) que andaban con Sumo de gira. Ellos me querían en la banda, cosa que nunca paso porque Pettinato no tenía planes de irse.

El funk y el soul son géneros que se destacan por tener una cuota importante de sensualidad. ¿Cuál crees que es el rol que puede cumplir este atributo en un proyecto musical? 

Los veo como los primos cancheros del blues, aquellos que aparecen cuando hay joda. Tenemos ejemplos como Marvin Gaye, el primer tipo que se desnudó arriba del escenario; o Barry White que ya rozaba lo asqueroso (risas). He tenido la maravillosa satisfacción de que se acerque una mujer preciosa y me diga “los mejores polvos los tengo con tu música”, quedé estupefacto. Creo que ese “fi-funk”, es el género que inventé y del cual me postulo como único candidato (risas). Eso sí, de los nacimientos no me hago cargo.  

¿Cómo fue pasar de ser un buen compañero en proyectos ajenos a encabezar el propio? 

Fue algo bastante abrupto. Patricio Rey me dio el espíritu y la filosofía de las cosas, Lions In Love con Melingo me dio la libertad de acción. Cuando salió Big Bombo Mamma, le pregunté: “¿cómo le ponemos, Dani?”, el tipo me miró y me dijo “Willy Crook, boludo”. Ahí entendí que había llegado la hora de hacerme cargo de mi carrera y mis discos. Y bueno, imaginate que Björk teloneó uno de nuestros shows.

¿La decisión de cantar en inglés fue algo indiscutido desde un principio? 

Todos tenemos un disco que nos rompió la cabeza, el mío fue The Dark Side Of The Moon. Para mí era indispensable saber qué decían, entonces empecé a estudiar inglés. Cuando intenté cantar en castellano me pareció que tenía una inclinación hacia el estilo de Javier Martinez, y no me sentía cómodo. Justamente cantando en inglés no me parezco a nadie y a todos al mismo tiempo. Aparte escribo en inglés y grabé un disco con Rita Marley, el inglés jamaicano es muy diferente, surge cuando las flotas paraban a negociar ron por prostitutas o pólvora y todos hablaban ese idioma, tanto los españoles, como holandeses y portugueses. Esto derivó en un léxico muy raro, que me ha traído críticas de los puristas. Mi inglés no será perfecto, pero con James Brown no tuve problemas para comunicarme. La música que hago tiene mucho que ver con lo que escucho, y soy bastante conchudo con eso, oigo desde sanatas y partitas hasta Alan Parsons y Vinicius de Moraes. El arte no está hecho para cerrar fronteras, sino para abrirlas y salir a jugar.

¿Qué lugar ocupa Córdoba en el corazón de Willy Crook? 

Muchos músicos gustan de Córdoba, yo diría que ella gusta de mí. Es como mi Londres local, por eso trato de venir con espectáculos distintos. El cuarteto tiene mi respeto incondicional, con Carlos (“La Mona” Jimenez) tengo un vínculo muy estrecho, al punto mismo de que me ha ayudado en algunas grabaciones. Estoy profundamente agradecido por eso.

¿Cómo era tu relación con el Indio Solari? 

Éramos amigos en esa época, yo lo veía como un hermano mayor. Al principio puso el grito en el cielo porque yo realmente no sabía tocar, sabía beber nada más (risas). Lo cual me sorprende porque él no sabía ni prender la luz de la cocina, escribía las letras, pero la música fue siempre de Skay. Ellos dos eran muy amigos. Hoy, en el día del amigo, te aseguro que Solari está más sólo que Cordera en un pogo.

¿Qué opinas de la reacción de Roberto Pettinato ante lo que pasó en el último show de Solari?

Me acuerdo que me llamó re caliente (risas). Yo a él lo quiero mucho y somos muy amigos, pero en esta se fue a la mierda. No me sorprende, siempre fue así. Entra a un lugar y se hace odiar el pelotudo. Para él acuñé la frase “muchos te detestan, pero hay gente que no te conoce”. 

¿Te arrepentís de algo? 

A esta altura no me arrepiento de nada, simplemente de no haber logrado lo que mis pretensiones querían de mí. Pero con lo que mi ser quería de mi estoy bastante contento, por no hablar del “fi-funk” (risas).

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4 Comentarios

4 Comments

  1. Karma

    30 julio, 2017 at 12:44 AM

    Excelente reportaje. Felicitaciones!!!

  2. Le Andro

    31 julio, 2017 at 2:19 PM

    Petacular nota!

  3. Pingback: “En el día del amigo, Solari está más sólo que Cordera en un pogo” - SOMOS ROCK

  4. Ignacio

    1 agosto, 2017 at 12:09 PM

    Copada nota 😉

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Grant Bussinger, el gospel de la música

Entrevista en el marco de Selector Pro Argentina.

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En el marco de las conferencias organizadas en The Selector Pro Argentina, evento auspiciado por el British Council y 432 Hertzios, entrevistamos a uno de los fundadores de una marca que fusiona marketing digital, estrategias y el océano más profundo de datos de la galaxia, que es la nube y se llama Big Data. Hablamos de Grant Bussinger de Warp Records.

¿Cuál es tu rol el Warp Records?

Soy el director digital de Warp Records, me encargo de toda la data, la información y estrategias digitales a través de nuestra marca y de nuestros grupos sociales.

¿Cómo describirías una estrategia digital en relación a la música?

Una estrategia digital dirigida a la música sería como llegar a la mayor cantidad de gente, con nuestra música, ¿mediante internet?

Y relacionado a la Big Data, no podemos casi ni hablar sin provocar una reacción en un algoritmo en nuestros celulares, ¿estamos siendo espiados para tener música a la carta?

No (risas), la gente tiende a creer eso, que están siendo escuchados permanentemente, pero no es así, tranquilos, nadie los está espiando. Por otro lado, lo que sí ocurre es que todo lo que uno hace en internet (en redes sociales tanto como en páginas web) está siendo rastreado y eso es lo que se usa como información para generar datos de publicidad inteligente. De eso no se puede escapar, ya que incluso aunque uno no esté en internet, si la gente que está al rededor tuyo está en internet, por proxy, al estar siendo ellos rastreados, vos también lo estás. Creo que es importante que la gente entienda esa diferencia, que no hay vigilancia real, lo prometo (risas).

Eso suena muy tranquilizador. ¿Te acordás cuando comenzaste este proyecto?

Dios, más o menos hace nueve años, estaba trabajando en Chicago, con un músico de Jazz, luego me mudé a Londres. Y desde ese momento todo fue un lindo recorrido.

¿Alguna vez pensaste en la dimensión que iba a tomar todo esto, o cuán lejos ibas a llegar?

Siempre supe que quería trabajar con la música, y ahora estoy esparciendo la palabra musical cual cantante de gospel.

Eso es algo genial para decir…

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Santiago Moraes: “las canciones son mutantes”

A meses de su salida de Los Espíritus, Santiago Moraes se reinventa con la banda Transeúntes.

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Hijo de una pareja exiliada de Uruguay durante la dictadura y con una carrera previa en el mundo de la publicidad, Santiago Moraes decidió dar el salto hacia la música durante la primera década de los 2000, entre difusas interpretaciones solistas que compartía en redes sociales y su aparente ascenso hacia el estrellato indie con Los Espíritus.

Tras tres exitosos longplays, y algunos trabajos al margen, la formación original de los Espíritus se disolvió cuando Maximiliano Prietto (guitarra – voz) fue denunciado públicamente por abuso sexual. Santiago Moraes abandonó la banda con la que ocupaba la mayor parte de su tiempo y rápidamente se puso manos a la obra con su proyecto solista. Así, retomó a sus tres mayores influencias: la trilogía conformada por Tom Waits, Bob Dylan y Lou Reed.

Retomando viejas ideas y nuevos conceptos, le dio forma a su conjunto solista, Los Transeúntes, y entre febrero y mayo grabó los temas que compondrían un nuevo disco mientras realizaban una serie de presentaciones de bajo perfil y alto voltaje musical. En pocos meses, publicó un vídeo de “Canción Que Describe”, como primer adelanto de su tercer trabajo solista, después de Las Canciones de Santi (2012) y el EP Los Boliches (2016), o su primer trabajo, por el aroma a reinvención y la madurez con la que parece despegar.

A medida que fue presentando las canciones en apariciones en vivo Moraes fue delineando un disco de blues urbano con lírica fascinada con las aguafuertes porteñas de Roberto Arlt. En las presentaciones en vivo, mientras él canta y toca la guitarra y la armonice, lo acompañan Sol Bassa (guitarra eléctrica), Luciano Pogliano (bajo), Anahí Fabiani (teclados), Francisco Paz (batería) y Fer Barrey (congas), estos últimos dos también ex-Espíritus

Moviéndose entre narrativas urbanas, alusiones románticas e imágenes oníricas, las diez canciones de “Santiago Moraes & Transeúntes”, publicadas el 6 de septiembre en plataformas digitales, mantienen sus clásicas inquietudes y añaden nuevas complejidades en el sonido de Santiago.

“Transeúntes”, como banda y como disco, ¿es un proyecto que viene desarrollándose desde hace un tiempo, en paralelo, o surge tras la salida de los Espíritus?

Transeúntes existe más o menos desde 2013. Yo hice mi primer disco solista, Las Canciones de Santi, y después empecé a armar un grupo para tocarlo en vivo. El disco lo grabé sólo, y para presentarlo fui armando el grupo. Así nació Transeúntes, era un grupo cambiante, pasaron muchas personas por ahí en diferentes formaciones. Juanjo Harervack, Coronel Pali, Vero Cid, Gabriela Silinger, Nicolás Miranda, Nahuel Ramón, Cecilia Bienati. No tenía formación estable, de ahí el nombre. También toqué durante un tiempo acompañado por Los Bluyines, el grupo de Tomas Vilche. El año pasado tuve ganas de hacer una nueva formación, esta vez más estable, algo más duradero, y grabar un disco, retomando algunas de las canciones del primer disco y otras que andaban dando vueltas por internet grabadas de una forma muy precaria, siento que aquellas grabaciones caseras no le terminan de hacer justicia a las canciones. Así que ensayamos desde el invierno pasado y grabamos el disco en Ion en febrero de este año. Después siguieron las sobregrabaciones y la mezcla durante abril y mayo hasta terminar el disco. Siempre fue algo paralelo al proyecto principal que era Los Espíritus, y a partir de mi salida del grupo, Transeúntes se transformó en el proyecto principal.

Entre otras novedades, el nuevo disco incorpora cuerdas frotadas. ¿Hay instrumentos, sonidos, formatos que tengas pensado probar o que te gustaría experimentar? ¿Esta nueva etapa te da más espacio para ir por esas ideas?

Las cuerdas son una propuesta que me hizo Julián Rossini, que grabó piano y teclados en el disco. Él escribió los arreglos de cuerda y me llevó a grabarlos a La Plata, a su estudio. Es la primera vez que lo hago y me encanta el resultado, Julián escribió unos arreglos hermosos, y estuvo en la mezcla también. Me interesan todos los sonidos y formatos, desde siempre grabé sólo, en casa, tocando todos los instrumentos yo, y en esta etapa me interesa darles a las canciones la mano de otras personas también.

La idea de ir por un disco, en vez de lanzar singles o subir pequeños EPs a redes sociales, ¿te parece una postura, un concepto, en estas épocas? ¿Valoras el formato físico?

Me dicen que ahora es mejor subir de a una canción, que la música se consume de otra manera a partir de Spotify y los nuevos formatos. A mí la verdad que me gustan mucho los discos, escucharlos enteros. Pero los singles no son una novedad tampoco, especialmente en la música popular. A mí me encanta el formato físico, el vinilo, las tapas grandes y los temas ordenados por lado. Pero la verdad que eso es un lujo bastante inaccesible para la mayoría de la gente. Me gustan los conjuntos de canciones, con algún tipo de coherencia en la temática y el sonido, y me gustan los discos cortos y los discos largos, y los temas sueltos también me gustan.

En la coyuntura actual, de pronto, hay grupos que se forman tomando en cuenta algún parámetro de inclusividad o diversidad. ¿Hubo una decisión consciente de sumar a Sol Bassa como mensaje en estos tiempos o fue simplemente para incorporar a una buena guitarrista?

A Sol Bassa la conocí el año pasado cuando la invitamos con Los Espíritus a abrir un recital en el Teatro Flores y quedé encantado. Esa noche charlamos de Moris y de Manal, de las letras. Y este año me quedé sin guitarrista con el disco a medio hacer, y Francisco Paz, el baterista de Transeúntes, me sugirió llamarla a Sol y me pareció que tenía que ser ella, no por ser mujer sino porque es tremenda guitarrista de blues eléctrico y eso es lo que estábamos buscando con el grupo. La llamé y me dijo de probar, y nos fuimos a tocar a dos guitarras a la plaza Malaver un domingo a la tarde. Después empezamos a ensayar y a buscar juntos las guitarras para el disco. Ella es una guitarrista muy versátil, hizo un trabajo tremendo en el disco. Pero por sobre todas las cosas es una creadora tremenda con peso propio y es un orgullo enorme para mí tocar con ella. En cuanto a tocar con mujeres, es algo que en Transeúntes estuvo desde siempre de una forma muy natural, se convoca a la persona como instrumentista, no por el género. Siento que le hace mucho bien al grupo, tanto a nivel artístico como humano.

Canción Que Describe la venís tocando hace un par de años. ¿Es una canción que fue evolucionando? ¿Hay otros casos así en el disco? ¿Crees que las canciones tienen una versión “fijada” que se graba o que son algo vivo que se rehace en cada presentación?

La mayoría de los temas que están en el disco Las Canciones de Santi fueron compuestas sobre la marcha, al mismo tiempo que las grababa. Antes de empezar a grabar, no había canción, se construyeron durante la grabación. Son primera toma, hoy en día tomaría todo eso como demos, no como la versión final. De ese disco regrabamos dos para Transeúntes, L.C.Q.D. y Bolsas de Papel. Para mí las canciones son mutantes, soy de cambiarles la letra o el tempo o la forma cuando las toco. Creo que la grabación es como sacarle una foto a la canción en ese momento en particular, y después el tiempo pasa y la canción también va cambiando.

En varias oportunidades has mencionado o mostrado un gusto por Tom Waits. ¿Qué te gusta retomar de él? ¿Te ves más cerca musicalmente del Waits jazzero de los inicios o del experimental de Swordfishtrombones en adelante?

Me gusta Tom Waits en todas sus formas, tomo de él la libertad y la desfachatez de no hacer música de género al pie de la letra si no de usar los géneros como un medio de expresión de las particularidades de la sensibilidad de uno. También está en Tom Waits eso de tener una versión de estudio de la canción y después muchas versiones diferentes en vivo. Usa el estudio con una actitud bastante beatle, se graban cosas irreproducibles para un grupo en vivo. Y le interesa la ficción, las canciones son relatos donde aparecen personajes ficcionales. En la música argentina lo veo en Melingo, en algunos discos de Calamaro, en Chillan Las Bestias…

Retomando la idea de ficción, Waits varias veces expresó querer ser una versión musical de Charles Bukowski. Vos también, en varias entrevistas, mostrás un gusto por la literatura, ¿hay un lugar para la literatura en “Transeúntes”?

La canción Cárcamo, el tema 9 del disco, está basada en un personaje de la novela El cielo con las manos de Mempo Giardinelli.

¿Qué fue lo último que leíste?

Este año lo último de ficción que agarré fue El llano en llamas de Juan Rulfo. Lo había leído un poco de chico, pero lo agarré de vuelta. También leo muchas biografías, este año leí la de Zitarrosa, una de Eduardo Mateo y otro libro sobre los orígenes del Candombe Beat.

¿Te parece que, en general, la literatura, la música, el cine y otras formas artísticas pueden retroalimentarse? ¿Alguna vez pensaste meterte en algún otro ámbito artístico, sea literatura u otra cosa?

Sí, me parece que se retroalimentan. El cine ya es imagen y sonido, con lo cual ahí ya están mezcladas todas esas cosas, porque hay un guión, hay imágenes y sonidos. Yo cuando empecé a tratar de escribir no escribía canciones, intentaba escribir cuentos. En estos últimos años muchas de las canciones que hice salieron de haber leído algo o de una película. Me gustan todas las formas de expresión, pero también soy bastante haragán. Me gusta dibujar y pintar, la oreja de la tapa la hice yo y es la oreja de Agustina, mi cónyuge.

Pensando en el arte y las biografías, ¿te inscribís en una línea histórica dentro de la música nacional?

Seguramente estoy en alguna como todo el mundo.

Para terminar, una pregunta un toque más cholula. El año pasado tuviste un encuentro con Nick Cave en el Malvinas Argentinas, ¿te quedó alguna anécdota de ese día?

En realidad, nos colamos al camarín, le dimos los discos de Los Espíritus y lo felicitamos por el tremendo show que acababa de dar. Él fue muy amable con nosotros, estaba terminando de cenar y se estaba por clavar un par de bananas. Fue una influencia enorme para Los Espíritus, especialmente cuando estábamos empezando.

Santiago Moraes & Transeúntes se presentan el 28 de septiembre a las 21hs en el Centro Cultural Richards

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Conocé La Plata: “girar por Latinoamérica es una meta con la que fantaseamos desde que empezamos”

UltraBrit habló con La Plata a horas de su primera gira por Argentina. La banda española recorrerá CABA, Rosario, La Plata, Quilmes Mar del Plata y Bahía Blanca junto Riel, Pyramides y otras bandas locales.

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La Plata es una banda formada en Valencia que comenzó con un sonido ‘new wave’ que recuerda a los arreglos de The Smiths, y se puede escuchar en canciones como “Un Atasco” y “Miedo”. Antes de esta gira, lanzaron un EP cuyo single “Enemigo” se encamina por una veta más oscura del pop ochentoso de teclados y líneas de bajo postpunk.

Como los locales y compañeros de toda la gira, Pyramides, comenzaron como un proyecto de su líder, quien grabó sus primeras canciones solo, para luego formar un grupo y salir a tocar. Hoy, la banda está integrada por Diego Escriche en guitarra y voz, Miguel J. Carmona en batería, Patricia Ferragud en teclados, Salvador Frasquet en guitarra y María Gea en bajo. Estarán girando por varias ciudades del país gracias a una coproducción de los sellos Casa del Puente y Hallo Discos.

– ¿Porqué les interesaba girar por Latinoamérica y que esperan ahora que están por venir?



Girar por Latinoamérica es una meta con la que fantaseamos desde que empezamos a tocar juntos. Poder cruzar el charco gracias a hacer la música que te gusta es como un sueño, no? Nos interesa ver cómo funciona la escena musical allí y cómo es la gente. El hecho de compartir idioma también es interesante porque significa tantear un nuevo público con el que podemos conectar, pero que nunca nos ha visto en directo o directamente no nos conoce.

– ¿Cómo es el proceso de composición y armado de las canciones?



Hacemos una composición colaborativa, solemos componer en base a una idea abierta que alguno o varios de nosotros trae, después el resto compone sus partes y se cierran los temas. Alguna vez también han salido temas tocando todos en el local, pero no es lo habitual, porque al ser cinco siempre es un poco caótico.

– ¿Se puede pensar en una escena de bandas independientes en España? ¿Cómo se relacionan con la industria musical mainstream? 



Organizamos un festival para la presentación de nuestro primer LP “Desorden”. Nos hacía ilusión montar un festival al que nos gustaría asistir en nuestra ciudad, y poder ver a todas esas bandas juntas con las que habíamos coincidido por separado antes. Fue muy emocionante. 
En España ahora mismo hay una escena musical independiente bastante rica. Desde nuestra experiencia personal, creemos que las dos escenas, mainstream e independiente, son muy diferentes y funcionan de manera muy diferente también. Una va de valores y la otra de dinero. Estar a medio camino entre las dos es complicado, pero creo que la industria es una herramienta y hay que saber utilizarla. Con La Plata movemos mucho público joven y, la verdad, ver que la gente de nuestra edad conecta con lo que hacemos es súper motivador e inspirador para nosotros.

– María es diseñadora gráfica y se ocupa de la imagen de la banda ¿qué hace el resto? 



Salva es lingüista, Patri es arquitecta, Diego es técnico de sonido y Carmona es el mejor, jajaja. Todos coincidimos viendo conciertos y saliendo por Valencia desde hace años, así que cuando Diego decidió empezar una banda, después de componer “Un Atasco”, nos llamó uno a uno y formó el equipo.

– ¿Qué planean para 2020?



Después de girar por Argentina, queremos hacer un parón para componer lo que será nuestro segundo LP. Nos hemos dado cuenta de que tocando tanto, es complicado encerrarse a crear temas, y queremos invertir tiempo y trabajar mucho el material nuevo.

Estas son las fecha de la Gira Argentina.

CABA: Viernes 20 – 20 hs. Xirgu Espacio Untref, Pyramides + Riel + La Plata
BAHIA BLANCA: Sábado 21 – 21hs. Casa del Pueblo, La Plata + Pyramides + Las Jóvenes Idealistas.
LA PLATA: Jueves 26 – 20 hs. Casa Unclan, Pyramides + Justo Antes de La Guerra con los Esquimales + La Plata
ROSARIO: Viernes 27 – 21 hs. Mono, Riel + Pyramides + La Plata
QUILMES: Sábado 28 – 21 hs. Club Vladimir Maiakovski, Pyramides + Joint Ravolta + La Plata + Estepa Lunar
MAR DEL PLATA: Domingo 29 – 20 hs. Sala Melany – Centro de Arte, Pyramides + La Plata + Buenos Vampiros

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