Seguinos en

Recomendada

Una pequeña y oscura serie inglesa invadió Netflix

The end of the f ** king world es la nueva serie original de la plataforma roja que apuesta y acierta otra vez con una trama liderada por adolescentes conflictivos.

Publicado

el

The end of the f *** king world es la nueva serie original de la plataforma roja que apuesta -y acierta- otra vez con una trama liderada por adolescentes conflictivos.

Protagonizada por Alex Lawther, actor del capítulo ‘Shut up and Dance’ de Black Mirror y Jessica Barden (Penny Dreadful), Netflix presentó una nueva comedia oscura basada en el cómic homónimo de Charles S. Forsman.

Ella es una joven en busca de aventuras, no ve a su padre desde que era pequeña y en su casa no tiene suficiente atención. Él piensa que es un psicópata afectado por el suicidio de su madre y su objetivo es asesinar a alguien. Ambos coinciden en su poca capacidad de adaptación social y esa anomalía logra acercarlos y envolverlos en conflictos que alterarán la relación entre ambos así como también modificará el resto de sus vidas.

the-end-of

La historia es entretenida y dinámica, los protagonistas tienen la química necesaria para interpretar personajes muy especiales, los diálogos resultan lo más divertido en una comedia tan negra, la música de Graham Coxon, el guitarrista de Blur, es impecable, la dirección de fotografía y los planos en los escondidos campos ingleses son cautivadores y los fundamentales personajes secundarios son más que atractivos; pero lo más llamativo de esta miniserie es lo que logra generar esta nueva camada de jóvenes anti-héroes enfrentando problemas.

Con The end of the F***king world sucede algo similar a lo que ocurrió el año pasado con Atypical, la historia de un joven que se encuentra en el espectro del autismo y está buscando el amor, el indomable furor de Stranger Things con los niños de Hawkins peleando con fuerzas sobrenaturales o Bates Motel, serie que relata la historia de cómo Norman se convierte en el asesino de Psicosis (Hitchcock, 1960).

endofthe-feat

El enfrentamiento de adolescentes con la vida adulta resulta lo más atractivo en esta aventurera ‘road movie’ de tres horas. Alex Lawther y Jessica Barden son protagonistas de un relato conmovedor y entregan personajes torpes y especiales que quedarán en la memoria de cualquier espectador por un largo tiempo.

Aunque The End of the F***ing World debutó en el Canal 4 de Reino unido en octubre del año pasado, en Netflix apareció en enero y consta sólo de 8 capítulos de 20 minutos dignos para ser compulsivamente devorados.

[post_view]

Continuar Leyendo
Click para comentar

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recomendada

“Years and years” o la miniserie que todos deberían ver

El nuevo drama de HBO y la BBC que muestra un futuro catastróficamente cercano.

Publicado

el

Las plataformas de streaming están constantemente creando contenido para todos los gustos y tiempos. Es por el poco tiempo que el público utiliza para escaparle a la rutina, que las series son un éxito. Pero hay tanto, que quizás encontrar eso que nos “vuele la cabeza” es tan difícil y terminamos cayendo en contenidos no tan buenos. Sin embargo, HBO viene pisando fuerte y demostrando que una serie no tiene que ser larguísima para ser de calidad. Unidos a la BBC, produjeron “Years and Years”, de únicamente seis capítulos que entretienen y más importante aún, concientizan.

Se trata de una miniserie británica creada por Russell T. Davies y dirigida por Simon Cellan Jones y Lisa Mulcahy. La misma sigue la vida de una familia de Manchester en lo que es un futuro distópico pero muy realista. Todo comienza en 2019, aunque el drama se desarrolla en los 15 años posteriores, siguiendo la vida de los hermanos Lyons como un ejemplo del calvario que viviría entonces la sociedad británica. El primer episodio de la serie culmina con Donald Trump bombardeando una isla China y desde ahí, todo cae en picada.

A lo largo del resto de los capítulos, los integrantes de la familia mancuniana son afectados por constantes golpes políticos, económicos, sociales y hasta ambientales. Estos, son tan reales que nos hacen entender que es momento de cambiar. Lo que hace a Years and Years tan humana es que cada familiar representa problemáticas que pueden ser vistas hoy en día, agravadas. Un ejemplo son Stephen Lyons (Rory Kinnear) y su esposa Celeste (T’Nia Miller) que muestran la precarización laboral en una sociedad cuya economía está rota y como la tecnología reemplazó al humano. Mientras que David Lyons (Russell Tovey) y Viktor Goraya (Maxim Baldry) simbolizan la lucha por la opresión y la inmigración ilegal que esta genera. Pero es quizás el personaje de Emma Thompson, Vivienne Rook, el que más miedo da. Siendo una carismática candidata a parlamentaria sin pelos en la lengua y con planes que hacen pensar que la sociedad no avanza, si no que, retrocede.

La serie parece tener mucho contenido para únicamente seis capítulos de solo una hora, aunque esto tiene sus ventajas. Cada final se caracteriza por un conflicto a desarrollar en el capitulo siguiente, por lo que ningún episodio se torna lento ni tedioso, cada minuto está lleno de acontecimientos que dejan ganas de más. Otro punto importante para tener en cuenta son las temáticas que se tratan, que generan tal curiosidad en el espectador que es posible entretenerse al buscar e informarse sobre ellas. Temas como campos de concentración actuales, la transhumanidad o el derretimiento de los polos abren los ojos a una realidad que hay que controlar hoy, para que no se vuelva cierta mañana. Es por todo esto, que Years and Years es digna de maratonear en un fin de semana, o quien dice, un feriado entero.

 

 

Continuar Leyendo

Especiales

Oobah Butler: las reglas se hicieron para romperse

Un joven escritor freelance que pone a prueba las normas y algoritmos de la web.

Publicado

el

La flema inglesa no sólo se viste de etiqueta. A veces lleva un salmón en sus brazos y pretende romper estúpidas antiguas leyes de su reino en la mítica crema londinense, para delinear ese espíritu irreverente punk que lleva en la sangre.

Oobah Butler es el joven que encarna esta misión rebelde para VICE, el canal de YouTube de noticias independientes que lo da a conocer y que lleva adelante el cometido de realizar todo aquello que se prohibió durante los siglos anteriores en frente de la policía inglesa.

Las acciones van desde estar descalzo frente al Palacio de Buckingham, hacer apuestas en una librería, cantar obscenidades en la vía pública (esto es, dedicarle una dulce balada a Tony Blair acerca de acostarse con él), hacer knock-a-door-run (que por cierto la casa seleccionada es la del primer ministro), hasta entrar con una armadura al Parlamento “corriendo el riesgo de ser decapitado”, y otras hazañas que tal vez no lo fueron tanto, dado que al final al tratarse de “dumb rules” o como nosotros las llamaríamos, reglas tontas, no fue reprendido.

Lo curioso es que al realizar todas estas semiproezas ridículas, Oobah se encuentra con reacciones bien inglesas de ligera sorpresa, camaradería, complicidad y desdichada aceptación, aunque hay algunas personas que se asustan. Lo que se quiere subrayar es el humor inglés que se caracteriza por ese “ya nada me sorprende” o aquel “can I get some fries with that?”.

Continuar Leyendo

Especiales

“Sing Street”: influencias del rock en Irlanda

Un grupo de jóvenes que rompen la escena para hacer música y usarla como arma de seducción.

Publicado

el

Esta vez el contenido se lo pedimos prestado a los irlandeses. “Sing Street” es una película ambientada en los 80, dónde no había redes sociales, ni internet. Se trata de un film hecho de música, estilo y seducción, a través de unos chicos de quince años que intentan enamorar a una bella joven.

Los irlandeses tienen una chispa especial, un sentido del humor incómodo que se parece al inglés pero es un poco más “celta”, verde trébol, o rústico. En esta obra ese ardor se puede ver tanto en la casa de Conor, el protagonista, sin calefacción por problemas económicos, sucia, amplia e interesante (lo que lleva a los miembros de la familia a estar siempre abrigados), como en la forma en que el adolescente trata de encarar a la única chica en las inmediaciones del colegio nuevo al que debe cambiarse por falta de recursos.

El encuentro ocurre de frente y sin vergüenza. Conor le pide el número de teléfono y luego la contacta para comentarle acerca de un videoclip en el que ella podría participar como modelo, para su banda. Recién ahí se plantea formar un grupo de rock y comienza a desarrollarse la trama de una película que por momentos delata su faceta cultural ,y por otros genera cariño y hasta ternura por el recorrido que hacen los amigos a través de las diversas influencias musicales que se ven reflejados en los estilos de vestimenta y peinado.

Bandejas de vinilos, guitarras y el sueño de triunfar en Londres, son algunos de los elementos que muestran en detalle cómo (en algunos casos) es el proceso de composición entre amigos. El dato de color es que la banda sonora de la película es original, y los protagonistas antes de ser actores eran músicos, por lo que las canciones son interpretadas por ellos. La música tiene influencias de The Cure, Duran Duran, The Clash, Motorhead, The Jam y otras bandas, y fue premiada en varios festivales desde se estreno en 2017.

Si bien no es una película cómica, vale la pena verla y empaparse de los primos de la buena suerte.

Continuar Leyendo

LAS MÁS LEIDAS