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Un rolling stone perdido en Nueva York

El testimonio de un argentino que viajó y exploró la exhibición de la banda más grande de todos los tiempos.

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Cuando uno es chico a veces se siente atraído por cosas, pero no sabe bien el porqué. Con el correr de los años, la curiosidad nos puede llevar a explorar esos llamados del destino. Esa lengua roja en el logo proyectaba una actitud auténtica y rebelde. Sin embargo, todavía no sabía que se trataba de la banda más grande de la historia de la música.

Descubrirlos fue un verdadero viaje. Porque para conocerlos hay que bucear desde el día de la fecha hasta la década del 60, cuando empezó todo. Leerlos, escucharlos, incluso verlos en La Plata por el Olé Tour me ayudó a profundizar mi relación con su simpática obra. Y un día la vida me llevó de viaje a Nueva York, ciudad donde casualmente se abría la primera sede de Exhibitionism. 

Di vueltas por Manhattan hasta llegar al barrio de West Village y encontrar Industria, un edificio de dos pisos de culto. Múltiples pantallas. Miles de imágenes. Un registro abrumador y evolutivo sirve de introducción. Desde el año 1961 hasta el día de hoy. Del blanco y negro al color. Del Rythim & Blues al Rock & Roll. Ladies and Gentlemen, pasen y vean, la exhibición de The Rolling Stones. 

Fotos: stonesexhibitionism.com

EXHIBITIONISM
Si lo que querés es entender cómo se las ingeniaron para mantenerse auténticos por más de medio siglo, este es el lugar. «Las imágenes que proyectas son realmente importantes. A los músicos siempre les gusta hablar que sólo se trata de la música. No lo es, por supuesto. Se trata de cómo te vestís, de tu look, de tus actitudes, de todas esas cosas», explica Mick Jagger. He aquí todas y cada una de esas dimensiones que englobaron su música a través del tiempo. Porque allí reside su secreto, en haber abrazado las colaboraciones de grandes artistas de otros campos para potenciar su mensaje. 

EDITH GROVE
La primera parada nos trasporta al año 1962. Mick Jagger y Brian Jones se mudaron a un departamento al 102 de Edith Grove, Chelsea, donde más tarde se sumaría Keith Richards. Como no existen fotos del lugar, con la ayuda de los protagonistas, se armó una recreación del espacio donde convivieron por primera vez entre botellas, desorden y por supuesto muchos discos del Rythim & Blues de Chicago. Puro Rock & Roll. 

MEET THE BAND
En Septiembre de 1963 Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts, Bill Wyman y Brian Jones embarcaron su primer tour británico. Al poco tiempo, en Inglaterra la gente ya hacía cola para verlos. «Todo sucedió muy rápido. Fue como colgarse de un tornado», comentó Keef al respecto. Un año más tarde pusieron un pie en los Estados Unidos. La experiencia los marcaría a fuego, no solo por grabar en los Estudios Chess de Chicago, sino también por conocer a leyendas del blues como Muddy Waters o Buddy Guy, algunos de sus principales referentes musicales.


RECORDING
Los Stones grabaron por todo el mundo. Incluso, llegaron a contar con su propio estudio móvil. Uno de sus productores, Don Was, los describe de una manera especial: «Te podías sentar a hacer No Expectations con tres guitarras acústicas y conseguir un sonido íntimo. O podías traer una orquesta para hacer el coro de You Can´t Always Get What You Want. Son individuos increíblemente diversos con enorme personalidad y carisma en el estudio. Esa es la clave que los hace grandes. Existe una tensión musical, sienten cosas en un lugar ligeramente diferente, y cuando se convergen obtenés algo mágico»

MUSIC & LYRICS
En este espacio los espera una enorme galería de instrumentos. Desde las guitarras favoritas de Keith y Ronnie, hasta las armónicas de Mick o los bajos de Bill y Darryl Jones. Además, se pueden contemplar algunas hojas donde tanto Jagger como Richards mezclaron sus ideas para ponerle letra a su música. 

ICONIC LOGO
Jagger se reunió con John Pasche para diseñar el logo de la banda. Las ideas del vocalista circulaban alrededor de Kali, un dios hindú de puntiaguda lengua apuntando hacia abajo. El resto es historia, la representación casi universal y perfecta de lo que significa el Rock & Roll.

ALBUM DESIGN
Aquí confluyen las ideas y pretensiones de los músicos con la mano de grandes artistas. ¿Cómo vamos a hacer esto? ¿Qué significa para nosotros? ¿Qué significa este disco? Esas eran algunas de las preguntas que se hacían Jagger o Watts a la hora de encarar el diseño de un nuevo álbum. Se pueden apreciar los trabajos en fotografía de Gered Mankowitz, David Bailey y Rober Frank; el arte de Andy Warhol, Jeff Koons y Walton Ford; e incluso el diseño gráfico a cargo de Peter Corriston, John van Hamersveld y Robert Brownjohn, solo por nombrar algunos.

STAGE DESIGN
«El truco es nunca dejar que el escenario abrume a la música», devela Jagger, el primero dentro de la banda que supo entender la importancia de la producción para alcanzar al público y mejorar la performance. Las maquetas de cada escenografía se ven ridículamente buenas, difícil de creer, hasta que uno levanta la vista y chequea en las pantallas que lo hicieron posible. El diseñador Willie Williams opina: «Cualquiera que produzca shows en vivo y diga que no se vio influenciado por los Rolling Stones es un tremendo mentiroso». 

ON SCREEN
Primero, un agitado clip recopila la enorme cantidad de apariciones de la banda en televisión. Luego, el director de cine Martín Scorsese nos sirve de guía al hacer un detallado repaso por todos y cada uno de los documentales que los tuvieron como protagonistas. Imperdible.

STYLE
En sus inicios, el mánager Andrew Loog Oldham los vistió de traje, un look que rápidamente abandonarían en favor de convertirse en los chicos malos de Inglaterra. Y a partir de allí, principalmente Mick y Keith, se encargaron de inspirar a muchos diseñadores del mundo de la moda. En este espacio se pueden apreciar desde los atuendos que compraban en las boutiques de Chelsea, pasando por el Glam, hasta los infernales atuendos de Jagger para Sympathy For The Devil. «Me convierto en otra persona», asegura el cantante. 

BACKSTAGE
Este es un mundo que poca gente ve. Un espacio donde reagruparse entre familia, amigos y asistentes para abandonar la realidad por dos horas arriba del escenario. «Una vez que nos colocamos detrás de nuestros instrumentos existe algo más grande, la suma es mayor que las partes. Es la sensación de que estábamos destinados a hacer esto, tenemos que hacer esto, y sólo estamos siguiendo el sendero», expresa Keith.

Arte, música y satisfacción. Una experiencia única e inigualable para cualquier amante de la música. Ni hablar si te sentís cercano a la banda, la emoción será imposible de esquivar. «Es un paseo increíble a través de tu propia vida, ¿sabes? Para mí, es bastante emocional de alguna manera», opina Richards, y después de contemplar la propuesta por dos horas, me resulta imposible contradecirlo. Puede que sea solo rock and roll, pero nos gusta. Los que puedan, tienen tiempo de acercarse hasta el 12 de marzo. Los que no, tendrán que esperar hasta noviembre de 2018 cuando la exhibición tome lugar en Sídney, Australia.  
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