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Los Changes de David Bowie

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¿Cuántas poses y vestimentas deliberadamente diferentes puede tener un artista a lo largo de su carrera? Esta nota desentraña una de las características más notables del inolvidable londinense: su fina y camaleónica capacidad de volverse otro sin perder nunca el estilo.

Innovador musical e ícono de la moda. Excéntrico. Unique. Sin duda alguna, a David Bowie le sientan bien a medida todos estos motes.

Cada proyecto de Bowie, gira, video musical, sesión de fotos, fue acompañado de la pasión de los más grandes artistas de la indumentaria, dispuestos a disfrazar al cantante y plasmar sus ideas en su cuerpo para ayudarlo a enviar el mensaje de su música, también desde su vestuario. Ellos lograron mantener presente en la imagen de Dave ese toque estéticamente personal de otro planeta. Con ese estilo alejado de lo terrícola que se apoderó de él, se transparentó el cambio de personalidades en cada escenario. Bowie demostró ser un individuo único, cambiante. Su personalidad evolucionó a través del tiempo y su pasión por lo extraño, lo diferente, lo excéntrico, lo diverso, lo transformó en el artista, fashion icon y rockstar que tanto admiramos.

Desde su permanente pupila dilatada hasta su cabello rojo pasión, Bowie fue el muñequito perfecto para cualquier diseñador extravagante a quien le urgiera la necesidad de demostrar su mayor potencial a la hora de superar el arte de la costura y el diseño, y llevarlas a un nivel nunca antes visto.

Delgado, alto, tez lisa y pálida, maquillaje ostentoso: cualidades que iban bien de su mano en las décadas transcurridas en esta dilatada carrera. Y su estilo siempre impecable junto a su figura estilizada, nunca resultó entorpecida por el miedo a experimentar. Un hombre con estilo, clase, curiosidad, creatividad infinita, exquisitez pura en su imagen y magia musical. La imagen perfecta para que los habitantes del mundo de la moda se vieran influenciados y atraídos por lo que el artista brindaba de manera tan natural.

Rebelde, rebelde, aliado de por vida al club del drama, de una manera desorbitante, fuera de lo considerado normal. Mimado por innumerables caras conocidas del mundo de la moda, el cine, la música, y más, David Bowie impuso su propio estilo para caminar por este mundo a su propio gusto.

 

Comienzos

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A la edad de 20 años, en 1967, el joven mod se adentra en un nuevo espacio en búsqueda de su futuro y toma su primer paso a la evolución de su persona.

 

The Man Who Sold the World – 1971

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Bowie aparece relajado, en un escenario retro-rafaelita, sobre un diván. Viste un man-dress, de Michael Fish, combinado con un par de botas marrones de cuero.

 

Life on Mars? – 1971

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Freddie Burretti, el sastre de Bowie, crea el traje azul pálido para el video de la canción.

 

Ziggy Stardust – 1972

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Freddie Burretti resaltó con su indiscutible talento el look andrógino de su modelo, y ayudó a darle vida al estilo de Ziggy. Burretti disfraza al alienígena en trajes acolchonados de dos piezas, cómodos para sus desplazamientos sobre el escenario.

 

Aladdin Sane – 1973

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Comienza con la icónica foto, tomada por Brian Duffy, en donde el rostro de David es atravesado por un rayo rojo y azul, producto del maquillador francés Pierre La Roche, la célebre marca explotada por diversos universos de la cultura popular.

La cultura y el arte asiático visten al muchacho insano (a lad insane) por el toque mágico del diseñador japonés Kansai Yamamoto.

Pulseras y tobilleras en forma de anillos tejidos colocados como adornos en el brazo y la pierna desnudos de Bowie, haciendo juego con el traje asimétrico, diseño de Kansai. El conocido body de vinilo ‘Tokio Pop’, ese traje negro de piernas exageradamente anchas.

Y el leotardo de cuero de extraños conejitos japoneses.

 

The Thin White Duke – 1976

Dejando de lado –pero solo un poquito- su excentrismo exagerado, a Bowie lo viste Ola Hudson con un traje negro y camisa de vestir blanca. Muy formal, simple y elegante. El tour Station to Station tiene mucha clase, pero nunca olvidando su impactante estilo teatral.

 

Pierrot – 1980

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El payaso de la Commedia dell’Art fue alterado por Bowie para protagonizar el video de Ashes to Ashes y el cover del álbum Scary Monsters (And Super Creeps). El regreso y la despedida del astronauta-junkie Major Tom. Ashes To Ashes revela el comienzo de la mirada hacia el futuro y dejar el pasado en el adiós.  Presenta un payaso azul vestido con un diseño nada ordinario de Natasha Korniloff.

 

Let’s Dance – 1983

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Ya había comenzado la época en donde Bowie dejaba de disfrazar a sus famosos personajes. Ingresan a su estilo los refinados trajes del Serious Moonlight Tour, que generaban una deslumbrante combinación con su cabello rubio. Camisas de vestir, tiradores, moños y corbatas desanudados, estuvieron más presentes que nunca.

 

Un Bowie de prendas raídas – ‘90

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Alexander McQueen se encarga de los vestuarios más sobresalientes del tour Earthling. Un saco con la bandera del Reino Unido (1997) en tela de aspecto rasgado y quemado acompaña el estilo electrizante del nuevo Bowie y protagoniza la portada del álbum Earthling.

Entre los geniales sacos de McQueen, se encuentra el diseño del elegante saco de brocado dorado.

El Bowie tranquilo y relajado había comenzado a surgir, pero nunca dejando de lado su personalidad capaz de destacar y crear ideas refulgentes. Una etapa más madura del artista que finaliza con su último álbum Blackstar, sin abandonar su gran estilo, siempre impecable y elegante. Y este último y particular caso, su habitual elegancia le sirvió para despedirse de todos nosotros.

El último disco del Duque Blanco salió a la luz dos días antes de su muerte.

El hombre creador de su propio estilo, sus personalidades múltiples y su arte musical, la protagonista de la remarcable vida de David Bowie. El autor de una cultura extraordinariamente nueva y diversas piezas de arte en todos los campos de la cultura que uno se pueda imaginar.

David Bowie no sólo nos dejó un estilo en el cual inspirarnos, sino que también nos demostró que para ser nuestros propios héroes debemos enfrentar al mundo con nuestra persona real, la que en verdad existe dentro de nosotros.  No tener miedo a experimentar cosas nuevas es la premisa, soltarnos a la libertad y así encontrar nuestro camino a esa personalidad que tenemos destinada.

Turn and face the strange… (gira y encara lo extraño).

Especiales

Paul Weller, el padre del movimiento Mod Británico

El multinstrumentista es el dueño del toque típico, mágico y necesario que define al Brit Pop con la crudeza estética y melodías suaves.

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Definido como padre del movimiento Mod y, técnicamente, como instrumentista, Paul Weller basa su estilo sonoro en guitarras de marcas y modelos cuidadosamente elegidos y absolutamente funcionales a lo que necesita para transmitir musicalmente, sea en estudio como en vivo. El uso de distintas marcas y modelos de guitarras no hace que el sonido de Weller se mueva fuera de una médula estética perfectamente definida, con cada cambio de guitarras dentro de un mismo show logra los matices de diferenciación necesarios o que mas bien se adapten a sus deseos sonoros pero conservando perfectamente una linea sonora acorde y aplastante.

Las elecciones de la guitarras siempre giran en instrumentos que poseen preponderancia sonora notoria en los rangos medios, lo que hace que lo que quiera transmitir Weller a los escuchas tenga una definición absolutamente clara y preponderante en la mezcla, logrando así que cada nota que conforma cada acorde sea definida en un todo e individualmente. Así es como desfilan guitarras de cajas sólidas, de semi caja, y acústicas afianzando la filosa artillería del repertorio.

Muchas canciones podrían considerarse un ejemplo de lo que sonoramente define a Weller. Su energía es trasladada a las cuerdas tocando con púa, o bien mediante el sonido de sus dedos aplicando rasguidos crudos pero envueltos en la calidez que el contacto humano imprime a su Fender Telecaster 1958 usada con cuerdas calibre 0,10, lo que le permite una acción cómoda pero a la vez bien definida en medios, y sobre todo en graves.

Y si hablamos de la elección de los instrumentos usados por el artista, es necesario aclarar también que completan el perfecto combo de sonido, sus amplificadores Marshall y en ocasiones los amplificadores Orange, debiendo destacar el uso de su Marshall 1987XPW-660-80 Paul Weller Signature, ampli que fue diseñado especialmente por Jim Marshall para su marca. Básicamente se trata de un Amplificador de 50 vatios obviamente valvular con Parlantes Green Back de 12, y dos canales de salida, un Super Leed 1987 y otro Super Bass 1986 con un sencillo ecualizador de solo tres bandas, no hace falta más.

También cabe destacar que el repertorio de Weller no solo se recuesta en la potencia y facilidad de escucha de un rock and Soul poderoso y visceral, si no que también Weller logra en formatos acústicos traducir esa misma potencia y calidez en set intimistas donde plasma la categoría de su arte con la misma convicción y resolución artística, esgrimiendo su guitarra acústica Gibson B-45 1964 de doce cuerdas o acústicas de distintas marcas clásicas de 6 cuerdas, tanto como también ejecutando en piano pianos acústicos, y el siempre increíble e inmortal Organo Hammond. Con respecto a su historia musical, finales de los años 70’s y luego de incursionar en bandas de estilo aficionado, Weller junto a Bruce Foxton y Rick Buckler invaden la escena con The Jam, un combo increíble que entremezclaba la potencia de punk y el glam enérgico y popero del estilo New Wave enarbolando la bandera izada en los 60 por el movimiento social y cultural Mod.

The Jam afirmo con categoría y música su posicionamiento en los charts haciendo que su éxito comercial se fundamente en canciones provistas de todos lo detalles necesarios para que sean consideradas un material musical absolutamente rico y perfectamente fundamentado, tanto en lo técnico como en lo artístico, cautivando a públicos y crítica, las letras certeras y muchas veces irónicas jugaban un también un papel fundamental en la banda. En el año 1983 y por el lapso de 6 años surge The Style Council, banda absolutamente purista en su conformación, ejecución y audio, que transitaba una mezcla de estilos mas refinados y menos crudo que The Jam, en The Style Council se fusionaban el Soul el pop, y el R & B de una manera dinámica, exquisita y arrolladora.

Con una producción de un álbum por año promedio, The style desarrolla una carrera preponderante mayormente en Inglaterra, incursionando en sus letras con un sentido comprometido con la política y la critica social, y enfrentados en ideas al accionar de Margaret Thatcher. En el año 1989 su sello discográfico decide no editar su noveno álbum, lo cual hace decidir a lo mentores de la banda su disolución. Tras la disolución de The Style Council en 1989, los 15 álbumes solistas de Weller son la clara muestra indicatoria de por qué él, junto a un grupo selectos de artistas, se encarna como un ícono fundamental en la música y la cultura Británica.

Por último, asumimos que con la llegada del álbum Sonik Kicks, y luego de haber adorado su seguidilla de álbumes rockeros y souleros crudos, se sintió la ausencia de las baterías de acordes de sus guitarras tan admirables, la experimentación con sintetizadores y la incorporación preponderante de la electrónica hizo de este álbum, un disco que calificaría de necesariamente experimental para el mismo Weller en su carrera.

Invitamos a que exploren la discografía solista de este gran artista al que le dedicamos el Ultrabrit Radio de la semana que podés escuchar acá.

 

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Especiales

Los 19 años de Parachutes: el sufrimiento volcado en hits inoxidables

Se cumple un nuevo aniversario del primer disco de Coldplay.

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Aquello que comenzó en 1996 como un proyecto musical encarado por cuatro estudiantes terminó dando como resultado el nacimiento de una de las bandas más importantes de los últimos tiempos. Y es que Chris Martin, Jon Buckland, Guy Berryman y Will Champion demostraron un talento innegable que, definitivamente, estaba destinado a traspasar los muros de la Universidad de Londres.

Así fue que hace casi dos décadas irrumpía en la escena musical británica Coldplay, agrupación que en sus inicios se caracterizó por una fuerte presencia de letras introspectivas y de melodías calmas para luego ir soltando su personalidad, aunque siempre manteniendo intacta a la sensibilidad como bandera. Su álbum debut, Parachutes, condensa la mezcla justa de melancolía y delicadeza, y funciona como una excelente carta de presentación que le permitió obtener el primer lugar en The Official UK Charts Company, ser galardonada con el Grammy al mejor álbum de música alternativa en 2002 y lograr el puesto número doce en la lista de los veinte discos más vendidos del siglo XXI en el Reino Unido.

Sus cuatro cortes de difusión impactaron con tanto vigor en la audiencia que aún hoy son identificados como sinónimo indiscutible de Coldplay. “Shiver” fue el primer sencillo que se publicó cuatro meses antes del lanzamiento del disco y que la banda ya había tocado en vivo el año anterior. La conjunción de un sonido agradable y de unos lyrics que exponen las dolencias de un corazón roto, hizo que fuera elegido por los fanáticos argentinos para ser interpretado en noviembre de 2017 en el Estadio Único de La Plata.

Yellow”, lanzada pocos días antes de que el LP saliera a la venta, se ha ganado el título de himno. Catalogada como una de las canciones románticas más memorables del nuevo milenio, basta con que suenen sus primeros acordes para asociarlos inmediatamente con la imagen de Chris Martin caminando abrigado sobre la orilla de una playa en pleno amanecer. En los recitales, el público la corea de principio a fin mientras juega con las enormes pelotas amarillas que rebotan sobre el campo.

Trouble” le permitió a Coldplay hacer de la destreza de Chris frente al piano, su marca registrada. El predominio de este instrumento en el tema le otorga un tono depresivo que acompaña perfectamente los sentimientos de culpa y de perdón presentes en la letra. Y si bien “Don’t Panic” no había sido seleccionada como corte, en marzo del año siguiente se editó en algunos países europeos. Al ser el track número uno del disco, anticipa el marcado estilo de las diez canciones que componen el setlist.

Estos jóvenes, que en ese entonces apenas superaban los veinte años de edad, supieron plasmar en “Parachutes” una profundidad notable. Esto logró convertir al álbum en una verdadera joya, despertando grandes expectativas sobre la banda. La tapa del disco es ilustrada por un globo terráqueo de color ámbar, el cual se destaca sobre el fondo negro. Quizás como forma de invocar un deseo o como presagio de un futuro prometedor, esta fotografía sería signo de los millones de admiradores que conquistaría Coldplay alrededor del mundo.

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Discos

Los Discos ocultos de The Beatles

La banda que posiblemente haya sido la más escuchada de la historia (recordemos: “más populares que Jesús”), tiene toda una discografía fuera de los álbumes oficiales ignorada por gran parte de la población.

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Algunas de estas canciones fueron recogidas por los mismos Beatles en su box set Anthology (1995/1996), pero aun así hay abundante archivo que no se encuentra en esos tres volúmenes. Por eso, es atractivo sumergirse en esa biblioteca audiovisual y al alcance de la mano que es aún Youtube, para encontrar muchos de estos trabajos.

Meet The Quarrymen!

La historia de los proto Beatles fue contada infinidad de veces, pero pocos saben cómo sonaban cuando agarraban sus instrumentos. Aquí tenemos la posibilidad de ahondar en las canciones precursoras de unos muy jóvenes John, Paul y George; cuando aún se reconocían con el nombre de The Quarrymen. Primeras experiencias donde ya se vislumbraba el elemento característico de la coordinación de armonías vocales, más un puñado de covers e influencias de músicos como Buddy Holly o Eddie Cochran. También encontramos composiciones propias como One After 909 o I’ll Follow The Sun, que luego grabarían en discos oficiales. La joyita es In Spite Of All The Danger que, lamentablemente, no recuperaron en los álbumes de estudio que grabaron en los ‘60. Recomendación: Escuchar con auriculares.

Decca Audition, January 1 1962

En revista Ultrabrit número 5, de septiembre de 2013, un fan de los Beatles detalló: “Al escuchar la grabación completa, se puede entender por qué los Beatles fueron rebotados por Decca: en ella se sienten los nervios en la voz de Paul en forma clara; la ironía ácida de John; una débil respuesta vocal y, por momentos, también en la guitarra de George. Además de lo aburrido y monótono que era Pete Best en la batería.” Este es el disco del famoso rechazo de la Decca Records a los Beatles. Probablemente su mayor error fue la variopinta lista de temas que les eligió su representante Brian Epstein, que iban desde una canción de Chuck Berry como Memphis, Tennesse hasta el bolero Bésame Mucho, pasando por algo cuasi humorístico como The Sheik Of Araby. Los productores no pudieron captar qué estilo tocaban y pasaron de ellos argumentando el poco futuro que veían en los “grupos de guitarras”. En este video de Youtube están las 10 canciones que no aparecen en las cinco que sí están en el Anthology 1.

Rehearsals At The Cavern Club, September-October 1962

Siempre es interesante escuchar cómo ensayan (o ensayaban) las bandas porque suelen aparecer versiones diferentes o alteradas de canciones conocidas, pifies e incluso se pueden oír intimidades en diálogos y bromas. En esta ocasión podemos asistir al templo de los primeros Beatles y escucharlos tanteando melodías de un repertorio que probarían en esa época. Tiempos donde Ringo Starr recién había ingresado a la banda, muy próximos a la edición de su primer simple Love Me do/P.S. I Love You. Las rarezas del ensayo son dos versiones de Catswalk: instrumental compuesto por Paul McCartney que luego, en 1967, la banda de jazz The Chris Barber Band grabaría de forma oficial con el nombre cambiado a Cat Call.

The Acoustic Submarine

Si bien este es un bootleg de dos discos que editó la disquera Teddy Bear en 1995, aquí en Youtube solamente existe esta versión reducida que incluye algunas de las canciones de dicho bootleg, más otros demos, sesiones u outtakes que el usuario les sumó. Vale la mención de que esta es una recopilación no muy definida en cuanto a períodos, porque van desde cintas de tiempos de Rubber Soul (1965) hasta sus grabaciones finales. Hay destacados como la curiosa zapada de Lennon entonando la canción I Lost My Little Girl (que data de 1956 y es la primera composición de Paul McCartney), igualmente resalta la preciosamente acústica Goodbye de McCartney, el cover de Bob Dylan Mama You’ve Been On My Mind tocado por Harrison o una versión de Hey Jude con un Lennon jocoso que se divierte acompañando a Paul con entonaciones chistosas.

Let It Down

Registros de enero de 1969 de los ensayos para el proyecto Get Back, donde escuchamos el proceso de creación de muchos de los clásicos que luego conocimos en Abbey Road (1969) y Let It Be (1970). Asimismo, hay material que fue a parar a los futuros trabajos solistas. Ciertos tracks ya se conocían en otros bootlegs, pero aquí han tenido un tratamiento de audio de acuerdo con las posibilidades técnicas actuales para que se oigan con mejor calidad.

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