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Barco: “Nos gusta la imagen de una ventana abierta, para que entre aire fresco y nos deje algo bueno”

Casi sin darnos cuenta, las nuevas bandas nos han tomado por asalto, llevando la topografía pop hacia una fase…

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Casi sin darnos cuenta, las nuevas bandas nos han tomado por asalto, llevando la topografía pop hacia una fase más evolucionada y recuperando ciertos principios estéticos como la elegancia, la hipnosis y la seducción salpicadas con algo de psicodelia. Sin dudas, una de las agrupaciones más representativas de este nuevo paradigma musical es Barco, quienes se encuentran presentando su segundo álbum Era, es, será (2016), una de las obras más originales y dinámicas que se han podido escuchar en el último tiempo. Este viernes 15 de septiembre estarán presentándose en Córdoba, más precisamente en Club Paraguay, para cerrar el Festival La Nueva Generación. Buscando dilucidar el perfil que se oculta detrás de la obra entrevistamos a Alejandro Álvarez, cantante y guitarrista del proyecto, quien, a medida que busca la profundidad en el ambiente que lo envuelve, hace énfasis en la naturaleza y el misterio como los principales fundamentos artísticos del grupo.

 

¿Se sienten parte de una nueva generación? 

Naturalmente sí. Nos sentimos parte de un movimiento que viene hace tres o cuatro años, manifestándose y desarrollándose. De todas formas estamos en plan de autonomía, queremos hacer shows propios y corrernos un poco de los festivales. Buscamos apostar a nuestras producciones, lo cual no quita que estemos en contacto permanente con colegas y acompañándolos.

El título del último álbum (Era, es, será) pareciera ser una oda al tiempo, donde conviven el pasado, el presente y el futuro. Sin embargo son una banda bastante joven. 

Bueno, si, el título del disco está relacionado al tiempo en cierta forma. Pero, en realidad, esta más ligado a los sueños personales: cuando estás haciendo algo bien y se genera la sensación de que esto era, es y será lo que debía suceder, ¿no?. El disco está inspirado en esas cosas lindas que uno sueña y quiere cumplir. 

Es muy novedosa la forma en la que deciden publicar el álbum en YouTube con video animado y letra, algo más entretenido de oír. ¿Es posible ponerle imagen a la canción?

Es muy difícil, sobre todo si esas imágenes son, en principio, literales. Lo que hicimos en YouTube es más suelto y libre, son formas que van y vienen. Lo importante es la letra. Pero nos está resultando difícil materializar en imágenes lo que nos sucede. De hecho estamos por grabar un video y dudo que sea una tarea sencilla. 

En la información de prensa oficial de la banda los definen como una agrupación de “buen gusto”. ¿Cuáles son las claves que categorizan una obra dentro del buen gusto? 

Es un comentario de alguien que nos quiere mucho (risas), no es precisamente nuestra intención hacer música de “buen gusto”. Queremos hacer canciones que sean lindas para nosotros y nos rompan la cabeza. Creemos que, a partir de ahí, le pueden llegar a gustar a alguien. Estamos re copados con la música, quizás la palabra “misterio” nos sienta mejor. 

Las composiciones de Barco resultan muy creativas, ¿por donde pasa esa creatividad? 

Se da en diferentes momentos, hay dos claramente definidos: en soledad dentro de un cuarto vacío con una guitarra y en los ensayos con la banda completa, en ese encuentro surge gran parte de nuestra fuerza creativa. 

Hoy por hoy, ¿conciben al indie como una declaración de principios o, simplemente, lo ven como un género musical? 

Es un rótulo, una etiqueta que no representa lo que la gente cree. El término viene de “independiente”. No sé, hay una mezcla. En realidad, si, un montón de bandas del circuito somos independientes, pero no sé, yo creo…(duda)… la verdad no nos gustan mucho los rótulos. No sé qué es indie. 

Entiendo que salgan de gira a otros países, pero ¿por qué justo El Salvador? 

Bueno, tuvimos la suerte de que el programador de Radio Femenina, una de las estaciones más importantes del país, empiece a rotar nuestras canciones. Primero fue un tema que entró en el ranking y la gente lo empezó a pedir. Luego un tema más y, en un momento, casi todo el disco estaba entre los diez más escuchados. Así que nos invitaron a tocar, y cuando llegamos encontramos un micro-estadio de baseball con 3.000 personas cantándonos, la verdad fue una gran sorpresa. Hace dos semanas volvimos a viajar, y tocamos en una especie de Niceto salvadoreño repleto de gente. Impresionante que exista ese público en ese lugar tan psicodélicamente hermoso. 

¿Se consideran una banda glamourosa? 

Para nada. No porque no nos guste el glamour, sino porque no se da naturalmente. Más que glamourosos, preferimos ser “vibrantes”. Nos está dejando de importar la estética para darle lugar a la atmósfera vibratoria de los shows. 

Buena parte de la prensa los define como “herederos de Cerati”. De hecho, participaron en el homenaje de El Planetario. ¿Cómo les sienta ese rótulo? 

Es un halago, por supuesto, él fue número uno del pop latinoamericano. Esperamos estar a la altura, aunque tampoco lo vemos como un techo. Como decía “el príncipe” Gustavo Pena: a los maestros hay que tenerlos como para ver donde llegaron y hasta donde podes caminar vos. En una de esas llegas más lejos. Pero si los viste como un límite, hasta ahí llegarás. La música de Gustavo Cerati es un gran faro para nosotros. Esperamos tomar esa flama y avivarla aún más. Me parece que esta idea es un consecuencia del respeto y la claridad  en nuestras metas como grupo. 

Los discos de Barco no se caracterizan por ser extensos, ¿se trata de una forma de adaptarse a los tiempos que corren? Quiero decir, ¿ya fueron los álbumes de quince temas o más? 

Todo puede suceder, pero sí, creo que los discos tan largos no tienen mucho sentido. Yo mismo incluso no me siento a escuchar algo tan extenso, ni siquiera de los Rolling Stone, me parece incoherente. Está bueno como formato, pero en el caso de  Antes del desmayo (2013) , que contenía siete temas condensados en veinte minutos, la intención era tomar el disco como una carta de presentación. Al que no le gusta, no lo jodemos tanto y, al que le gusta, esperará nuestro próximo trabajo. El tercer álbum no creo que dure mucho tampoco. Si, en cierta forma, es un modo de adaptarnos a estos tiempos. 

¿A qué le canta Barco? 

Al delirio, la melancolía; las imágenes cambiantes que varían su significado con el transcurso del tiempo. También le cantamos a la libertad, la apertura y el crecimiento…no sé. Son resoluciones subjetivas para quienes nos escuchan, aunque hay un claro mensaje de esperanza que se deposita en la creencia de que todo va a estar mejor, ¿no?. Como decía Spinetta: “mañana es mejor”. Nos gusta la imagen de una ventana abierta, para que entre aire fresco y nos deje algo bueno. 

¿Hay alguna banda de Córdoba que los conmueva o les llegue de forma especial? 

Últimamente hemos compartido algún que otro camarín con Nina, me parece que son muy frescos y tienen algo particularmente cordobés. Me gusta como suenan, esa alegría y locura que proponen al ritmo del groove es muy interesante. Después hay un dúo con el que tocamos llamado Future Ted, muy finos. Tocaban muy bien y tenían una chica que cantaba hermoso.

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Entrevista a Riel: “Disco a disco sentimos que vamos alcanzando más lo que queremos hacer”

Hablamos con Riel antes de su presentación junto a Medalla Milagrosa en el ciclo Noches de Buceo Vol. 1, curado por la banda Pyramides.

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Fotos en vivo Fabricio Pérez

Fotos prensa: Pilar Villasegura

Mora y Germán, Germán y Mora, desde hace ocho años se los conoce como Riel, el dúo de canciones noise con guitarra y batería que supo hacerse un lugar en la escena a fuerza de trabajo, ideas y mucha inquietud.

 

En mayo de este año editaron Espacio Interior, cuarto disco del dúo, que comenzó en 2011 cuando Mora encontró en Germán al compañero para armar sus canciones. Desde entonces pasaron por varios sellos, ediciones físicas múltiples, giras y son un nombre ineludible en la escena porteña de los últimos años.

 

La banda es pionera en formatos analógicos, ¿se dio de casualidad o fue una búsqueda desde el principio?

 

Mora: Con Quelonio Records (sello dedicado a la edición en formato cassette) fue la posibilidad de editar en cassette cuando nosotros estábamos sacando los discos en CDR, así nomás. El cassette era una edición súper buena y legítima, pero a la vez los discos que editamos con ellos salieron en vinilo en un sello de Inglaterra, y esa fue también nuestra primera gira por allá. El sello era de Newcastle (Alt.vinyl Records) pero igual fuimos a tocar a Londres y luego a Escocia.

 

Germán: Siempre fuimos bastante manijas del formato analógico. Teníamos esa visión de sacarlo en cassette y vinilo. Yo había conocido a este sello porque había editado a Alan Courtis (Reynols) y vi que editaban todo música experimental, post rock, noise. Nos tiramos el lance y al tipo le re copó y nos respondió que quería editarnos y así fue.

Mora: El nuevo disco lo sacamos en cassette con una co-edición, desde la banda nos gusta mucho el formato cassette y le trajimios esta idea a los sellos. Y ahora con Casa del Puente y Buen Día Records (México) estamos por sacar el vinilo. Nos gusta que esté en todos los formatos, pero esta vez nos jugamos un poco por el vinilo y va a salir, por suerte.

 

¿Qué trabajo implica tocar tanto en vivo?

 

Mora: Siempre fuimos de ensayar mucho, desde que arrancamos, el lema era “donde nos inviten, vamos” Así nos fuimos de gira a un montón de lados. La idea no es tocar solo en Capital, pero igual es nuestro público más cercano y nos encanta tocar acá. Hace un par de años que estamos bajando la intensidad y tocando una vez por mes, pero ahora tuvimos un parate para grabar, de hecho siempre paramos en el verano y justo en esta ocasión aprovechamos para grabar.

Germán: Lo que nunca dejamos de hacer es ensayar.

Mora: Siempre ensayamos un montón. Ahora queremos seguir presentando el disco acá en Capital y afuera y en el interior, así que estamos a full con el disco nuevo y si bien siempre alguna improvisación sale, no estamos en ese proceso en este momento.

Germán: Nuestro primer disco salió un primero de enero, hoy en día nadie te permitiría hacer eso.

Mora: Es que nadie nos decía nada.

Germán: No, claro, no había ciertas normas de plataformas digitales.

Mora: Y por lo menos nosotros empezamos muy do it yourself que estuvo buenísimo porque no esperábamos nada ni hacíamos nada con ningún fin más que tocar. Con los años fuimos viendo como algunas cosas se ponían más competitivas o todo mucho más estresante y nos fuimos tratando de acomodar a eso, siempre tratando de hacer todo nosotros lo más posible o de la forma más genuina que se puede dentro de la locura que es estar ahí en el medio de las redes, que un día estás arriba y otro no estás ni de gira ni haciendo nada, vas y venis y el arte es así, uno no puede estar siempre arriba.

 

Mora y Germán definen a su productor Estanislao López como “el tercer Riel”. Desde hace unos años trabajan en conjunto con el sello de Mar del Plata Casa del Puente Discos y el mexicano Buen Día Records. López forma parte del primero y se sumó a producir a Riel desde Sueño Eléctrico (2017).

Mora: Siempre tuvimos gente que nos acompañó, pero en los últimos años sí tuvimos mucho apoyo de Casa del Puente y desde afuera Buen Día Records que es nuestro sello de México y Estados Unidos. Ayuda tuvimos un montón. Ahora más que nada Casa del Puente y Estanislao López que es nuestro productor, pero también mejor amigo, tour manager, un montón de cosas.

Germán: Es el tercer Riel. Claro que todo siempre termina pasando por nuestro filtro, fueron muchos años de hacer todo nosotros dos solos e ir entablando relaciones amistosas con gente con la que empezamos a trabajar en fechas, ediciones, vídeos, giras, arte de los discos, lo que sea. Un intercambio entre amigos y artistas.

Esta comunidad de artistas que el dúo define como fuente de sus colaboraciones es la que los tiene como protagonistas, junto a Medalla Milagrosa, en el ciclo programado por otra banda de la escena, Pyramides.

Mora: Con Pyramides hace mucho que venimos tocando juntos y ellos hicieron el DJ set en la presentación de nuestro disco, como van a hacer esta vuelta también. Cuando canté en el disco (Mora es la voz invitada de “Ecos” en Vacíos y Variables) fue el principio de la amistad y luego fue bastante intenso desde ese momento, nos entendimos mucho desde el principio. Hay mucho intercambio entre las bandas. Y ese ciclo es parte de eso, es una rareza que sea una fecha curada por ellos y que no estén tocando, pero es una propuesta nueva que va a estar buenísima. Nos gusta hacer las cosas con nuestros amigos, no nos saldría de otra manera.

Germán: Se van potenciando las artes entre sí y se juntan cosas re copadas para hacer algo que tiene otra vida.

 

Mora: Nos vamos cruzando todo el tiempo con gente, por ejemplo, las chicas que nos hacen las visuales, Minsk, ellas venían trabajando con Pyramides y es todo un mundo que se va uniendo. Y veo que a ellos les pasa lo mismo, por eso van a pasar el corto de Rodox (Buerlines, un documental sobre porteños viviendo en Berlín) que viene trabajando con ellos. Las bandas traemos todo un mundo detrás, toda una crew de la que generalmente terminamos siendo amigos, más que compañeros de trabajo. No nos gusta quedarnos quietos y cuando surgen participaciones eso te enriquece un montón. También intercambiás público y alguien que no te escuchó te escucha y tu público escucha al otro y sabés que le va a gustar y serán nuevos discos para que los acompañen.

 

Espacio Interior es el disco más orgánico de Riel, ¿cómo es la búsqueda en cada nuevo trabajo?

 

Mora: Disco a disco sentimos que vamos alcanzando más lo que queremos hacer. Cuando empezamos a hacer música no es que pensamos “vamos a hacer este estilo”, empezamos a hacer lo que salía, que igual quería que fuera algo nuevo, distinto con su originalidad. Siento que lo fuimos puliendo un montón. El formato dúo influye un montón pero tratamos que no sea una limitación sino todo lo contrario, un desafío de decir “a ver qué puedo hacer con estas cosas”, pero ahora en el disco nuevo incorporamos otros arreglos de guitarra que hice yo y también tocamos teclados con Estanislao, entonces en algún punto es como un trío, casi todos los temas tienen algún arreglito agregado, que en el vivo estamos incorporando con invitados. Siento que se nota eso tema a tema y el disco tiene un concepto más pulido de un sonido que sea noise, experimental, pero que igualmente se mantenga esa cosa más indie, más cancionera que es lo que hace que no sea tan cerrado para el público, hay algo de pop en Riel. A nosotros nos encantan las canciones, morimos por las melodías. También está el tema que el vivo ya se destaca por como te impacta el sonido y el show y la dinámica y el disco es distinto, tiene algo más frío, siempre fue nuestro desafío lograr que sonar en el estudio como el vivo y una vez que lo logramos, dijimos “qué no sea igual” y este disco lo pudimos producir un poquito más. Y en la fecha de Niceto lo vamos a tener a Estanislao de invitado en teclados.

 

¿Qué sigue este año para Riel?

Mora: se viene Chile, algunas fechas por el interior también, por lugares que nos faltó presentar el disco. Y la idea es presentar el vinilo que saldría a fin de año con una fecha de cierre de año. Y la idea es en 2020 llevarlo afuera, estamos viendo de volver a Estados Unidos con el vinilo para presentarlo allá.

 

Riel se presentará junto a Medalla Milagrosa en Noches de Buceo Vol. 1, ciclo programado por Pyramides.

Proyección de “Buerliners”, el corto documental de Rodolfo Schmidt Otero, filmado en Berlín.

Pyramides DJ Set.

Ferias de discos de Casa del Puente Discos, Fuego Amigo Discos y Compañía Discográfica Cosmodemónica.

Sábado 17 de agosto – 20:30hs – HUMBOLDT  (Niceto Lado B) Humboldt 1358

Entradas por sistema Ticketek y en boletería de Niceto Club.

 

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Mi amigo Invencible: “Los shows son una simbiosis entre la gente y la banda”

Mi Amigo Invencible presenta Dutsiland, su séptimo disco el sábado 3 de agosto en Niceto. Hablamos con Mariano Di Cesare sobre esta nueva etapa de la gran banda mendocina.

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Fotos: Nora Lezano

Este disco nos trajo un montón de aire que queremos compartir” Mariano Di Cesare comenzó la aventura de Mi Amigo Invencible como un proyecto personal que fue creciendo en discos e integrantes. En vísperas de la presentación de su nuevo trabajo, contamos siete discos y siete miembros en la banda: Di Cesare en guitarra y voz, Mariano Castro en voz, Nicolás Voloschin en guitarra y voz líder de algunas canciones, Arturo Martín en batería, Juan Pablo Quatrini en bajo, Leonardo Gudiño en percusión y Pablo Di Nardo en teclados, la incorporación más reciente, que pasó de de acompañarlos en vivo a ser un MAI oficial.

Estas transformaciones se fueron asentando el año pasado con la edición de dos EPs con material nuevo y fueron preparando el terreno para el nuevo disco. “La incorporación de Pablo abrió puertas a una nueva dimensión. Con la grabación de los Eps nos entrenamos un montón, fueron tipo tubos de ensayos del que brotaron las semillas de Dutsiland”.

Dutsiland, aún en su variedad, parece ser el disco más orgánico de Mi Amigo Invencible. La banda trabajó en la producción con el compositor y cantante californiano Luke Temple, líder de la banda de New York Here We Go Magic.

Mi Amigo Invencible por Nora Lezano

La visita de Luke fue mágica, justamente vino a romper con las partes, con los bloques con los cuáles veníamos acostumbrándonos a trabajar. Los cambió por algo mucho más orgánico como decís, el hecho de proponernos grabar en cinta hizo que apuntáramos a grabar en vivo, entonces lo que se escucha es la experiencia de la toma, con ciertos errores, sin edición alguna”.

A su vez, la mezcla estuvo a cargo de John McEntire, integrante de Tortoise, productor de Yo la tengo y Stereolab, entre otros, en el estudio Tiny Telephone de San Francisco.

“Lo que hicimos con McEntire en San Francisco fue moldear ese sonido, acomodar un poco los elementos basándonos en su criterio sonoro y la verdad que todo fluyó un montón, por eso pudimos grabar en nueve días y mezclar en seis, ¡tiempo récord!”

Cada disco de Mi Amigo Invencible es una visita a un mundo propio. Dutsiland puede ser ese lugar en el que se escapa del mundo pero también se lo cuestiona desde la simpleza de lugares como “Desayuno Continental”, en el que algo cotidiano de una gira sirve para preguntarse por la vida, las relaciones y el mundo contemporáneo o “Batalla Gigante” en la misma línea, cuya letra dice: “la novedad perpetua nos confunde”. Nos dice Mariano: “Las letras fueron desprendiéndose de experiencias personales que nos rodeaban esos días. Nos despertábamos temprano, a las 7 en el campo de General Rodríguez y como entrábamos a las 12 a grabar, teníamos las mañanas para terminarlas. Es por eso que hay mucho de tratar de detener ese instante mágico donde aún no activaste con la rutina diaria, las redes y la rueda imparable del día a día”.

Desde el Niceto por los diez años de la banda, Mi Amigo Invencible creció en público e intensidad, agotando desde varios venues más hasta lugares como la terraza del Centro Cultural Recoleta y giras por el país y otros puntos de Sudamérica. Para este nuevo festejo proponen tocar el nuevo disco en su totalidad, lo cual siempre es una experiencia interesante, además de los clásicos de su repertorio.

“Estamos trabajando mucho en la envolvente sonora. Somos 7 músicos y lo divertido es cuando se ensambla ese entramado grande, de pequeños detalles sin perder fuerza. Las nueve canciones de Dutsiland van a estar en el repertorio, y lo bueno es cómo transformaron al resto de las canciones. Últimamente nos subimos a una locomotora en trance imparable en ese sentido, y cuando la gente entra en el viaje todo se acrecienta a niveles inesperados, o por lo menos es lo que sentimos y queremos compartir. Nuestro plan es ver crecer a nuestro bebé Dutsiland y ver para dónde quiere ir. Al público no lo podemos manejar, pero si lo podemos acompañar y escuchar. Los shows ahora son un poco de eso, una simbiosis entre la gente y la banda, la lista depende mucho del momento, queremos seguir el ritmo del agua, que se adapta a cualquier superficie”.

Mi Amigo Invencible presenta Dutsiland el próximo sábado 3 de agosto a las 20.30 en Niceto Club junto a Delfina Campos.

Anticipadas en Ticketek y boletería.

 

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Rob Fiddaman, el guardián de la memoria del Britpop

Pasó de coleccionar pósters, discos y fotos a convertirse en un experto en la historia y el patrimonio del rock británico.

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El norte de UK fue protagonista y testigo, durante gran parte de la segunda mitad del siglo XX, de un torbellino de movimientos socio culturales encabezados por la juventud, que logró transformar el malestar político y social en expresiones musicales que cambiaron la forma de ver el mundo.  Desde The Beatles durante los 60’s, Joy Division a mediados de los 70’s, la escena Madchester en los 80’s, y finalmente el imperio del Britpop para cerrar el centenio, las bandas norteñas fueron sin lugar a dudas el epicentro de los “Youthquakes”, como define John Robb a este tipo de fenómenos que aunaron fuerzas colectivas y trascendieron lo estrictamente artístico. No casualmente Tony Wilson, creador de Factory Records, en 1978 dijo que “los niños Manchester tiene la mejor colección de discos”.

En este marco se comprende que el Britpop, ultimo bastión de esta gran escena mancuniana, siga siendo un punto de referencia en la historia del rock británico y mundial, y una inagotable fuente de inspiración para los jóvenes en la actualidad. Puede que haya pasado su momento de esplendor, pero la riqueza de su historia esta viva y aún vigente. “El Britpop no fue solo música: fue un movimiento de arte, moda, política, como una nueva forma de vida”, afirma Rob Fiddaman al respecto.

Nació en Norwich y actualmente vive en Staffordshire, área ubicada entre Manchester y Birmingham Relata que creció en una casa donde se escuchaba a los Fab Four, The Rolling Stones y The Kinks, pero como buen hijo de los 90’s su pasión eran las bandas lideradas por los Gallagher, y Damon Albarn: “lo que puso a Manchester en el mapa en realidad fue la ‘Acid House’, un puñado de bandas locas y mucha droga. Con Oasis y Blur lo que sucedió es que eso se visibilizó, son hijos de familias disfuncionales en medio de una crisis política y económica que alzaron la voz.  La juventud empezó a tomar las calles”, explica.

“Siempre amé la música. Cuando tenía 14 o 15 años empecé a coleccionar fotos, posters de los 60’s y70’s, y llegué a tener tanto material que tuve que venderlo y con ese dinero compré más cosas todavía”, recuerda. Si bien Rob está involucrado en la compra y venta de memorabilia de la historia del rock británico y el Britpop desde hace más de 20 años, recién en 2011 inició cu carrera profesional en esta actividad que es tan ‘rara’ como noble, ya que no tiene  fines de lucro.  “Cuando arranqué profesionalmente me fijé en internet y no había nadie vendiendo cosas sobre Oasis, Blur, o el Britpop, así que abrí una tienda online, ‘The Britpop Store’”, cuenta. El valor de los objetos tiene que ver en realidad con las increíbles historias detrás de ellos, y el dinero que surge de las transacciones es destinado a eventos de caridad, donaciones y proyectos solidarios.

A poco tiempo de haber arrancado, tres o cuatro meses, fue contactado por Alan McGee, histórico productor de Oasis y director de Creation Records, quien le dijo : “no sé si eres  un genio, o estas totalmente loco”. Rob comenzó a vender algunas cosas para él, y luego llegó a trabajar con Paul Arthurs, o “Bonhead”, guitarrista de la banda que lideraban los hermanos Gallagher, y Steve White, quien fue mucho tiempo baterista de Paul Weller. “Un día recibí una llamada de un colaborador de Noel Gallagher. Estaban haciendo  una exhibición de Oasis que se llamaba ‘Chasing the Sun’, y quería que yo pusiera en valor los objetos. Más temprano que tarde me encontré tomando una cerveza con Liam”, recuerda.

“Alan tenia un espacio de almacenamiento en Londres donde guardó todo y cerró después que Oasis anunció su separación. Lo abandonó por casi diez años. Fuimos juntos a abrirlo y fue increíble”, cuenta. Rob se convirtió en la persona de confianza de Alan para administrar estos bienes y de a poco empezó a ser convocado por fotógrafos, diseñadores, y otros profesionales para contratar su servicio. “Los artistas no quieren que sus obras y  objetos terminen en carritos de compras en internet o E-bay, pero tampoco se pueden ocupar de venderlas directamente. Ya tienen suficiente dinero, no necesitan más, y usan esas ventas para donaciones y caridad”, explica.

“The Fixer”, apodo que le puso McGee, amplió su espectro de llegada rápidamente y participó en varias eventos televisivos: algunos algunos capítulos de “Posh Pawn”,  y el programa conducido por Jesse McClure’s que sale por “Discovery British Treasures American Gold”. En 2018 la BBC de Manchester lo invitó como panelista en un programa especial que produjo sobre Oasis, y hasta llegó a conducir allí un show sobre Britpop que tuvo tres episodios en los cuales también estuvo Alan presente. “De la pasión por la música pude crear una gran profesión. No tengo ningún título, solo hice un curso breve en la escuela de formación de la BBC, pero vivo de lo que hago. Para mí coleccionar es acerca del espíritu, la memoria, el movimiento. No se trata de dinero, nunca lo fue. El valor de estas cosas viene de lo que significan, para los artistas y  para mí”, expresa Fiddaman.

Hace solo unos meses presentó su primer libro “Buying into Britpop”, según él con la necesidad de “legitimar su trabajo”. En formato revista la obra hace un recorrido  por su experiencia biográfica, y conjuga en un relato cronológico muy bien logrado los objetos de su colección con la historia del Britpop y las bandas más importantes de UK. Claro que no es todo Oasis. La muestra  incluye material sobre Suede, Blur, The Happy Mondays, The Charlatans, Dodgy, Supergrass, Black Grape, Lightning Seeds, Elástica, Stereophonics, Space, Cast, y Kula Shaker, entre otras bandas y artistas.

Como en un catálogo, las páginas de la publicación muestran tapas de revistas de principios de los 90’s, entradas viejas; una de las panderetas usadas por el menor de los Gallagher; los famosos lentes rosas de Noel al estilo John Lennon; imágenes de grandes fotógrafos como Kevin Cummins o Jeff Kravitz; retratos de Rob con músicos y artistas; manuscritos originales de himnos universales como “Wonderwall”; las maracas de Mark “Bez” Berry; y hasta el metrónomo blanco que aparece en el video del single “Better Days”.  “Tengo una habitación armada por si algún día consigo el piano blanco que John Lennon usó en ‘Imagine’”, confiesa Rob y se emociona cuando se le pregunta por qué objeto desearía tener.

Producto del vínculo cercano con Alan, y luego de varias intervenciones públicas juntos que dieron sus frutos, pusieron en marcha una serie de sesiones Q&A por todo UK con el objetivo de motivar a jóvenes músicos a profesionalizarse y que pudieran mostrar parte de su material. “Lo mejor de las sesiones es conocer gente nueva y artistas que tal vez en un par de años consigan el éxito. Es realmente una gran experiencia para ellas, porque uno nunca sabe quién va a ir esos encuentros. Alan sigue buscando las mismas cosas que antes: proyectos que le gusten, que tengan dedicación y pasión por lo que hacen. Él nunca le diría a las bandas lo que tienen que hace, simplemente los deja ser libres. Lo mejor que tiene es que es un inspirador y te abre las puertas correctas”, expresa. Rob explica que la expertiz de Alan es tan reconocida en todo el mundo que hace varios años fue convocado por el gobierno inglés para participar en la elaboración de un proyecto de política pública dirigida al acompañamiento de los jóvenes músicos sin recursos económicos.

Actualmente Rob dirige un proyecto llamado “Britpop TV” y se desempeña como manager de “Marquis Drive”, banda de las West Midlands calificada como “el renacimiento del Britpop”, por la Revista Resolution Magazine. Acerca de la escena actual dice que lo mejor es que la gente esta “más abierta a escuchar nueva música”, sobre todo gracias a las nuevas plataformas digitales. “Las bandas tienen sus propios equipos de grabación e ingenieros de sonido, y son mucho más accesibles económicamente. Los músicas se mueven, no podés quedarte en Manchester esperando ser el próximo Oasis, tenés que involucrarte en el proceso, y a través de las redes sociales hoy podes llegar a un montón de gente”, sostiene.

“Por suerte ahora puedo quedarme con muchas de las cosas que antes vendía – destaca –  siempre quise estar en una banda de rock y nunca pude, pero esto es casi tan bueno como eso. No podes ir la Universidad para aprender esto. Hoy valoro mucho mi trabajo”.

 

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What a tremendous night and what an amazing audience in Blackburn tonight !! Thanks to everyone that came to see @alanmcgee93 and make us so welcome 😊

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