Seguinos en

En Vivo

Amplify en Mutek: El ruido de los cuerpos

Publicado

el

Sábado post mediodía, en la plaza seca del Centro Cultural San Martín había gente vestida con impermeables de colores bailando con Dat García. Es verdad que se trata de un espacio cubierto pero la calidad de la programación demandaba desplazamiento.

Minutos más tarde, Juan Onofri Barbato presentaba la instalación coreográfica La Velocidad de las estatuas, una obra excepcional montada sobre música electrónica que excede a toda categorización. En ese mismo instante, en una y otra sala acontecían otros tantos espectáculos de esos que esquivan las convenciones para situarse en los territorios  mixtos que tan bien le sientan al Mutek como los jams del Digi Lab o el frenesí hipnótico de Federico Molinari.

Para las chicas el derrotero de ese día estaba centrado en la propuesta de Amplify, la red de 20 mujeres artistas y curadoras trabajando en artes digitales, realidad virtual, realidad aumentada y proyectos inmersivos de narrativa en Argentina, Canadá, México, Venezuela y Gran Bretaña.

Desde el inicio del Amplify Simposio se destacó la militancia constante de artistas precursoras, entre ellas Patti Smith, que se identificaron y sensibilizaron con la necesidad de amplificar proyectos de colectivos de mujeres, trans y no binarios en artes digitales.

Entre otros temas, se planteó paulatina ampliación del porcentaje de participación femenina en los lineups de los festivales y se propuso un cambio de las narrativas convencionales por otras que den testimonio de la diversidad.

Las chicas de Feminoise Latinoamérica, Maia Koening y Mariela Arzadun, hablaron de la imprescindible deconstrucción del ambiente musical y de su experiencia en una agrupación que surgió a partir de la urgencia de otorgar visibilidad a las mujeres en el noise pero que luego extendió su labor a la contención y escucha de problemáticas de género.

Por su parte, Natalia Perelman y Paulina Chiarantano de Red Mujeres Sonido aludieron el desafío artístico, técnico y científico que propone su actividad y relataron las desventuras del ingreso al mundo de la electrónica al que definieron como el último bastión del machismo. Describieron, además, los escollos a los que se enfrentan las mujeres a la hora de encontrar un mentor.

A su vez, Gía Castello subrayó el valor de la autogestión y la pertinencia de contar con un plan de negocios facilite la inserción mientras que Leslie García, fundadora de Intespecific, enfatizó la importancia de pensar la realidad de los diferentes colectivos en el contexto latinoamericano.

Estas son solo algunas opiniones que se escucharon en el simposio durante el cual las panelistas proclamaron su artivismo y su accionar político en pos de los derechos de la mujer. Las disertantes manifestaron la relevancia de educar al oyente para escuchar nuevas formas de sonido propias de otra sensibilidad y coincidieron en el valor de la construcción de redes en pos del empoderamiento.

Se trató de una alternativa reflexiva que, si bien estuvo orientada a la electrónica, rebasó sus límites para empatizar con otros sectores, proponer preguntas y hablar del afecto como elemento unificador al momento de crear lazos proactivos.

Sin instancia intermedia ocupó el escenario Marie Mc Partlin directora del Somerset House Studios quien contó la historia del centro que alberga unas cien organizaciones de artes e industrias creativas. Marie habló del paso de Bjork y PJ Harvey por la institución y dio cuenta del estado de la temática de género en la Londres multicultural. Refirió las actividades de Nocturnal City que conecta las escenas de Londres con Barcelona y presentó el inminente Assembly, un programa multidisciplinario dedicado a lo mejor de la música electrónica y experimental.

La demora en la sala 3 permitió un respiro antes de la presentación de Marija Bozinovska Jones quien desplegó el set donde un asistente personal inteligente imita su voz. La artista, cuyos materiales de expresión son la cognición y la memoria dejó al auditorio perplejo ante la potencia de su híbrida secuencia de oraciones. Por fin llegaría el turno de Myriam Bleu y sus originales y luminosos instrumentos.

Amplify fue desarrollado por British Council, Mutek y Somerset House Studios y en esta edición cumplió con creces su objetivo de contribuir al cambio cultural concediendo protagonismo a las mujeres, acción que le permite además, mostrarse en consonancia con los tiempos, eterna impronta de los creativos digitales.

Continuar Leyendo
Click para comentar

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En Vivo

Turf festejó los 20 años de Siempre Libre en Niceto

El sábado 18 la banda liderada por Joaquín Levinton celebró los 20 años de su disco de culto en un Niceto colmado.

Publicado

el

Fotos: Malu Campello

Antes de hablar del recital, que fue increíble, primero hay que hacer un poco de historia.

En 1997 sale “Una Pila De Vida”, el disco debut de La banda de Joaquín Levinton (voz y guitarra), Leandro Lopatín (guitarra), Carlos “Tody” Tapia (bajo), Fernando Caloia (batería) y Nicolás “Ríspico” Ottavianelli (teclados). De manera meteórica se transforman en estrellas. El disco fue un éxito, contó con la participación y el apoyo de Charly García y vendió más de 40.000 copias. Cuando estaban en la cresta de la ola y a punto de encarar un segundo disco, la compañía que los editaba cambió de presidente, los echaron y quedaron a la deriva. Se fueron a Valeria del Mar y allí empezaron a surgir las canciones, sin saber cuándo las editarían ni cómo. Las nuevas composiciones tenían más psicodelia, rock progresivo y un acercamiento al sonido de bandas como The Stone Roses o Primal Scream. Con la libertad y el amor como conceptos principales, “Siempre libre” resultó el disco más volado y experimental de la banda. Uno de los que trabajaron a full para que el disco sea lo que es fue su productor, Coti Sorokin, quien recién comenzaba en el arte de producir canciones de otros artistas. Finalmente fue editado por Musimundo. Hoy es considerado el “disco de culto” de la banda. 20 años después es momento de celebrarlo.

21:45. Comienzan a escucharse sonidos sintetizados de aves, que remiten al paisaje de la tapa del disco, al igual que la escenografía, con vegetación tupida, ramas de sauces, etc. Comenzaron con “Siempre Libre”, la canción que da nombre al disco. Y de ahí en más lo tocaron completo y respetando el orden original de los temas. Arranque explosivo, con todos coreando a pleno. Joaquín es un gran frontman, arengador como pocos y con un gran manejo del público. “Me Hace Sentir” inauguró el baile y subió la temperatura del lugar. La fiesta ya había comenzado! “El Jugador”, un potente rock inspirado en la novela de Dostoyevski, empezó con Lea Lopatín haciéndose cargo de la voz y Levinton se unió en el primer estribillo. “Bienvenidos al show” tiró Joaquín y se escucharon los primeros acordes de “Aterrizar”, con su sonido brit pop tan característico. La epicidad se hizo presente con “Valle De La Luna” que, al igual que en el disco, funcionó como intro de “Esa Luz”, una de las grandes canciones de Siempre Libre, cantada esta vez por Coti, mientras Joaquín se encargó de la guitarra acústica. “Me remonta a la niñez. Dónde está lo qué soñé?” Y la respuesta está precisamente ahí, delante de ellos, en un Niceto colmado cantando cada frase como si fuera la última. Potente, elegante y emotiva versión. “Coti fue el que hizo posible este disco. Nos habían echado de todos lados”, dijo Joaquín y contó cómo se conocieron con el productor, quien se quedó para cantar “Piolines” a dúo con el líder de Turf, con un fragmento de “Desconfío”, de Pappo, en el medio.

La lista avanzaba y el baile se reavivó con el groove manchesteriano de “Más Loca Que Yo” para luego dar lugar a la veta más Primal Scream con “Fuera Del Mundo”. Sería el turno de otro invitado, Ezequiel Levinton, hermano de Joaquín, subió para cantar en “Miniturismo”, canción que contó también con el sitar de Brian Agustín Figueroa. “Valeria del Mal” impregnó el aire con su atmósfera tan relajada como densa y el final, al igual que en el disco, fue con “Siempre Libre II”, con Coti nuevamente en el escenario. “Esto fue Siempre Libre. 20 años. Lo hemos tocado por primera vez entero. Ahora nos vamos y volvemos con otro Turf”, dijo Joaquín antes de pedir que el telón se cierre para esperar el segundo acto.

Volvieron al escenario con “Panorama”, temazo de su primer disco. La gente lo empezó a corear tan fuerte que Joaquín decidió parar la banda. Quedó el público cantando hasta que los músicos retomaron al llegar al segundo estribillo. La energía era desbordante y absolutamente positiva. Para confirmar que la segunda parte del show venía de clásicos y temas nuevos tocaron “Disconocidos”, de su último trabajo. La fiesta no paraba de crecer. Y fue el turno de Vicentico, quien se sumó junto a su hijo Florian en guitarra, para hacer “Cuatro Personalidades”. Desquiciada versión. “Qué lindo tocarla de vuelta” dijo Levinton con una sonrisa justo antes de “Magia Blanca”. Y los hits no paraban de venir uno tras otro. Como “Pasos Al Costado”, donde la energía desbordaba y la gente se volvía loca cantando como si de eso dependiera seguir con vida. Si hasta ahí creíamos que todo estaba muy arriba, “Loco Un Poco” fue directamente una bomba atómica. Durante la canción Joaquín trepó al balcón izquierdo (visto desde el escenario) y terminó cantando entre la gente.

Al finalizar el tema se dio cuenta que al lado estaban su papá y su mamá a quienes abrazó y luego del saludo empezó a arengar al público. Pidió que se abra un círculo en el medio, para estallar después en un pogo tremendo. Y desde arriba cantó “No tengo tiempo para saber si hay un amor ideal…”, la gente lo siguió, la banda voló pelucas y “Yo No Me Casaría, Y Ud?” cerró la noche con lluvia de papelitos, pogo, baile y gargantas al límite. Para el saludo final Levinton llamó al escenario a todas las personas involucradas en el armado de este show y dijo bromeando y agradeciendo “Somos más que Los Decadentes! Gracias a todos ustedes por compartir este momento que es histórico para nosotros”. Dicho lo cual dejaron el escenario, cansados pero felices. Habían dado todo y lo sabían. Su público también.

Continuar Leyendo

En Vivo

Audia Valdez brilló en La Cúpula del CCK

En una noche con varios invitados e invitadas de lujo, entre ellos Richard Coleman y Benito Cerati, Audia Valdez dio un show memorable.

Publicado

el

Fotos: Diego Moyano

El viernes 17 en La Cúpula del CCK Audia Valdez se presentó con entradas agotadas en apenas dos horas, junto a una gran lista de invitados e invitadas que sumaron su talento al show. Unos minutos después de las 20:00 Audia apareció en el escenario, frente a la gran pantalla, con un camperón blanco charolado y botas negras. Como en cada recital tuvo varios cambios de vestuario, diseñado por ella misma. Porque Audia es, además de una talentosa compositora, una gran diseñadora de indumentaria.

En la entrega de los últimos Premios Gardel pudo verse a Gabriela Radice, conductora de la velada, luciendo una de las prendas diseñadas por la artista mendocina. Volviendo al show, comenzó grabando y sampleando su propia voz en el tema “Pasajero”, donde ya se pudo notar que el sonido stereo y high fi sería otro protagonista de la noche. En “La Estrella Azul”, su particular cover de Peteco Carabajal, el público acompañó rítmicamente con palmas en la parte más movida. En dos canciones Audia ya había dejado en claro de qué iba su mix artístico. Canciones pop, electrónicas, futuristas, pero también referencias a lo folklórico, tanto en lo tímbrico como en lo melódico. Con momentos que invitan al baile y otros a contemplar auditivamente los paisajes sonoros. Incluso en una misma canción. Alfred García Tau subió al escenario para acompañarla desde la guitarra.

En primer lugar sumando sonidos flamencos con la acústica en “Evolución”. Luego, la mendocina se tomó unos segundos para contar que “Raíz” está inspirada en el nacimiento de su sobrina y en la transformación de los padres de la niña ante la llegada de una nueva vida. Llegaría un estreno absoluto, material que seguramente editará en un futuro cercano y se titula “Tan Mala”. El trabajo de las visuales, a cargo de Marcelo Enriquez, es algo para destacar. Porque en el mundo de Audia Valdez nada queda librado al azar. La estética está siempre bien cuidada, tanto en lo que se escucha como en lo que se ve. Las canciones, la ropa, los sonidos, las imágenes, todo apunta a un mismo concepto: El futuro. Pero no el futuro como algo lejano e inalcanzable, sino como algo cercano, posible, transformador y evolutivo.

En “Dos Mentes” la pantalla se divide en tres. Una bailarina danza sobre fondos rojos y negros, luciendo un vestido de Audia, negro con líneas rojas. Mientras, ella canta y es presa de movimientos robóticos marcados por los acentos fuertes de la canción. Todo tiene que ver con todo.

El momento histórico de la noche llegó con Richard Coleman sobre el escenario. Se colgó la guitarra y contó que cuando estuvo de gira en México, mientras Audia abría uno de sus shows como invitada, al escucharla pensó en una canción que tocaban con Los Encargados, que nunca fue editada y en lo bueno que sería hacer una versión con ella. La canción se llama “Necesidad”. Más de 30 años pasaron desde que la banda de Daniel Melero, con un Coleman de 19 años en sus filas, la tocaba en vivo. Para reversionarla se basaron en una grabación de un recital en vivo de aquella época, conservada por Mario Siperman, tecladista de Los Encargados. Y sonó actual, contundente.

La voz de Richard Coleman es una gloria y se complementó muy bien con la de Audia. Una artista que mira al futuro, revisitando el pasado, trayéndolo al presente y con un invitado de lujo. Todo a la vez. Momento alto de la noche. Richard se queda en el escenario y sube Benito Cerati para hacer “Caminar”, canción que grabó con Valdez para el álbum Llamando A Tierra, de 2017. Ella se mostró muy agradecida y emocionada por la presencia de estos dos artistas en el escenario, un lujo. Otro estreno fue “Trozos De Films” con modelos de belleza disidente luciendo diseños originales de la protagonista de la noche. Una mezcla de desfile futurista y recital en vivo. Cerca del final, la artista habló de lo conceptual de su obra, del futuro y de los hombres que atraviesan los cambios actuales, a quienes les dedicó “Los Nuevos Hombres”, una de sus últimas creaciones, acompañada por Igna Lamas en la voz.

Como cierre de lujo y marcando una línea de pensamiento de género invitó a subir a Laura Ciuffo (Hamacas Al Río), Silvana SostoSonia Rovi y Carola Zelaschi. Mientras cantaban “Esta es la era de la igualdad. Este es el momento de evolucionar”, en la pantalla se veían imágenes del clip del tema mixadas con imágenes de marchas feministas y de mujeres luchadoras de distintos momentos de la historia. Un gran final, épico, para una noche en la que hubo de todo. Desde la revalidación histórica de una obra de Los Encargados, hasta un presente de lucha y producción artística, pero siempre con la mirada puesta en el futuro. Todo eso es Audia Valdez.

Continuar Leyendo

En Vivo

El Mató a un Policía Motorizado dinamitó Vorterix

La banda liderada por Santiago Motorizado volvió a los escenarios porteños luego de llenar el Microestadio Atenas en su ciudad natal.

Publicado

el

Después de un tiempo sin presentarse en la Ciudad de Buenos Aires, El Mató A Un Policía Motorizado volvió con tres shows completos en Vorterix. La primera de estas fechas fue el jueves 16 de mayo, donde la banda platense demostró nuevamente por qué son una de las joyas del actual rock argentino de exportación.

La lista de veinticinco temas estuvo protagonizada mayoritariamente por sus dos últimos discos, La Dinastía Scorpio (2012) y La Síntesis O’ Konor (2017). Al igual que en Tecnópolis, cuando tocaron a fines del año pasado para 4500 personas, este show lo inauguraron con “El Magnetismo”. La bienvenida dio paso a una preciosa versión de “La noche eterna”, con el sonido hiper profundo del redoblante en el estribillo y un cierre largo, tan colgado como bello. Las luces fueron otro factor a destacar, además del sonido. Una puesta en escena impecable, bien articulada con los diferentes momentos del show.

Foto por Leandro Frutos

El mejor kraut rock del mundo llegó con “La Síntesis O’ Konor”, el instrumental que titula el disco más exitoso de la banda hasta hoy. Y volvió poco después con “El Baile De La Colina”. Un momento de descanso y trance en la primera parte de “Nuevos Discos” dio lugar a la explosión del primer pogo de la noche. El clima quedó tan encendido que la gente se puso a vivar futboleramente a los músicos que, con todo el oficio de años de ruta, mantuvieron la intensidad y hasta la subieron en “Navidad De Reserva”. El Mató es una banda que sabe manejar las energías. Te suben, te dejan arriba un tiempo, te dan un descanso y antes que lo pidas ya te hicieron subir de nuevo. La prueba de eso fue la demolición total con “Ahora Imagino Cosas”, la bajada de “Alguien Que Lo Merece”, la levantada de “Destrucción” y la explosión con “Yoni B”. A ese manejo de energías me refiero. Como si fueran los que tienen el control de la montaña rusa de sensaciones en la que te invitan a pasear. Las guitarras se complementan a la perfección, ya sea para embellecer todo con arreglos sutiles o para detonar el universo confabuladas en el noise. Los synthes van desde los colchones sonoros a los arreglos precisos. Y la percusión juega a tirar detalles sobre la base potente de bajo y batería.

Foto por Leandro Frutos

Al igual que en su último disco “Excalibur” fue la previa a uno de los momentos más altos del show. “El Mundo Extraño” es la canción lenta más salvajemente coreada del mundo. La suelen tocar más rápido que en su versión de estudio, lo cual hace que la letra sincericida y brillante también crezca, gritada por las gargantas en llamas del público. Y hablando de llamas “El Fuego Que Hemos Construído” cerró la lista con una versión extensa y poderosa. La banda dejó el escenario pero quedaba el encore de siete temas. “El Tesoro” fue una de las más coreadas de la noche. Una canción que el público motorizado quiere mucho y que hace días estrenó video. “Sábado” fue un delirio, con gente volando por los aires y la “Chica De Oro” llegó para seguir elevando la intensidad. Santiago Motorizado agradece y anuncia la última. Con ese manejo de las energías antes mencionado, descansamos un poco durante “Más O Menos Bien” que, obviamente, no fue la última. Quienes vimos a El Mató A Un Policía Motorizado en varias ocasiones y en diferentes años sabemos que suelen cerrar con “Mi Próximo Movimiento”. Por supuesto que fue un momento altísimo, como siempre. Pero lo que muchxs no esperábamos era el cierre reservado para “Prenderte Fuego”, coronado con una coda extensa, vibrante y súper noise. Un final de celebración contundente, como para que no te queden ganas de pedir otra. La banda platense dejó todo en el escenario. Cada vez queda más claro por qué giran por tantos países. Un sonido contundente, canciones bellas e intensas y cero actitud rockstar. Del garage al mundo, a través de un camino independiente, solidario y autogestionado. Aplausos totales.

FOTOS: Leandro Frutos

Continuar Leyendo

LAS MÁS LEIDAS