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5 versiones originales cuyos covers fueron más populares

La historia detrás de algunos covers que llegaron a ser más virales que su versión original.

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A veces el momento histórico, el marketing, la popularidad de la banda o, simplemente, una mejor versión, hacen que una canción sea más reconocida por su cover que por su original.

Te mostramos cinco ejemplos y un poco de su historia, para que elijas la mejor versión según tu oído.

“Twist and Shout”

The Top Notes (1961) vs The Isley Brothers (1962) vs The Beatles (1963)

La canción original, fue llamada “Shake It Up, Baby” y la compusieron Phil Medley y Bert Russell para la banda estadounidense ‘The Top Notes’.

The Isley Brother decidió tomarla, y crear su propia versión, producida por Bert Russell quien decidió realizar algunos cambios. Le reemplazaron el nombre a “Twist and Shout” e interfirieron en el ritmo. Esta version llego al puesto 17 de los Top 40 de pop y Nro. 2 en los charts de R&B.

Luego, The Beatles llevaron a este tema al oído del mundo, creando la versión más conocida. Incluyeron el track en su álbum debut “Please Please me”, producido por George Martin. Lennon dejó todo para versionar este tema, y es conocido como uno de sus mayores desafíos vocales.

“The Man who sold the world”

David Bowie (1970) vs. Nirvana (1994)

El tercer álbum de estudio de David Bowie llamado “The man who sold the world” fue emitido en 1970 y trae la canción homónima en el track 4 del lado B. El disco, en su edición inglesa, lleva en la tapa una fotografía tomada por Keith MacMillan, donde se muestra al revolucionario británico posando en un vestido largo sobre un diván. Lo que el mundo no sabía, es que este sería el comienzo de su andrógina apariencia y el inicio de su banda-complemento “The Spiders from Mars” con quienes más adelante componen “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars”.

Por otro lado, Kurt Cobain, quien en varias entrevistas dijo ser un admirador de Bowie, hizo una nueva versión de este tema junto a Nirvana en 1993 para MTV Unplugged, poco antes de su muerte. Esta canción fue lanzada en 1994 en el disco “MTV Unplugged in New York”. En el auge del grunge, la muerte de Cobain y este como su último álbum en vivo, antes de su suicidio, la versión de Nirvana llegó a ser más conocida por las nuevas generaciones que la original del andrógino inglés.

“Hey Joe”

The Leaves (1966) vs Jimi Hendrix (1966)

Este clásico del rock, fue interpretado por numerosos artistas en diversos estilos. Su autoría fue discutida y disputada por muchas artistas. Sin embargo, los derechos fueron atribuidos como único autor a Billy Roberts.

En 1965 se realizó la primer grabación del tema por The Leaves, quienes llevaron esta canción al éxito y popularidad inicial. En 1966, Jimi Hendrix sin fama ni discos, realizó un cover y con sus mágicas manos en la guitarra marcaría la historia. Dando inicio a su carrera musical, esta fue la canción usada como apertura de su álbum debut “Are You Experienced?” lanzado el 23 de octubre de 1966.

“Knockin’ on heaven’s Door”

Bob Dylan (1973) vs Guns n’ Roses (1987)

La canción de cuatro acordes, que demuestra que lo simple también puede ser espléndido, fue escrita por Bob Dylan para la banda sonora de la película “Pat Garrett and Billy the Kid” en 1973. Fue lanzada como single y llegó al No. 12 en el Billboard Hot 100.

Tuvo covers de U2, Grateful Dead, Lana del Rey, entre muchos otros. Sin embargo los más reconocidos son los de Eric Clapton que lleva un estilo que se acerca a lo reggae y la de los Guns N’ Roses, con Slash en la guitarra y la voz de Axl Rose, que lleva una impronta más rockera propia de la banda.

Los Guns N’ Roses realizaron en 1987 su primer cover y luego la incluyeron en su álbum “Use Your Illusion II” posicionando esta canción en el número No. 2 del UK Singles Chart.

“Dazed and Confused”

Jake Holmes (1967) vs Led Zeppelin (1969)

Jake Holmes, cantante de folk, fue el autor original de esta canción en su disco debut “The Above Ground Sound” de 1967. Su original, incluye teclados, bajo y guitarra, pero no batería.

Lo cierto es que quienes la llevaron al éxito fue Led Zeppelin, con su versión más pesada, la exótica voz de Robert Plant gritando su marca registrada “Baby, baby”  para que no haya dudas y la guitarra de Jimmy Page a puro rock.

El primer cover fue realizado Page en The Yardbirds (banda anterior a Led Zeppelin) en 1968, para luego ser interpretada con Zeppelin quienes la incluyeron en su álbum debut. Page, utilizo una técnica tan peculiar como propia de su talento, donde en uno de los solos de guitarra toca las cuerdas con un arco de violín.

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#EspecialLollapalooza: Rosalía

Su música y producción escénica mezcla flamenco y lo urbano sin prejuicios y mucho talento. Una de las presencias del próximo Lollapalooza Argentina que hay que mirar de cerca.

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Rosalía tiene 25 años, nació en Barcelona y es la dueña de las conversaciones, las listas de streaming en España, de cuatro Latin Grammy y viene a conquistar el resto del mundo.

Su segundo disco “El Mal Querer” salió a la venta el 2 de noviembre y se ha convertido en escucha obligatoria. Es una fusión de flamenco, trap, R&B y música urbana matizada con mil pequeños apuntes como motores, ruido de metal, recitados, palmas y un uso inteligente del vocoder, que en este caso no viene a disimular falencias sino a sumar elementos a la narración.

Es un disco conceptual, basado en un libro de siglo XIV llamado “Flamenca” de autor anónimo que narra una historia de amor, celos, infierno y resurrección, en el que cada capítulo es representado por una canción. Entre otras particularidades, participa Rossy de Palma recitando un texto y se samplea “Cry me a River” de Justin Timberlake.

 

MALAMENTE” el primer single se lanzó en Mayo, se ve y escucha así

En Julio se lanzó “PIENSO EN TU MIRÁ” y Rosalía junto al talentoso equipo que eligió lo hizo otra vez.


¿Qué podemos esperar de su presentación en vivo? bailarines, carisma, cuero, plumas, uñas esculpidas larguísimas y zapatillas urbanas con una puesta en escena que nada tiene que envidiar a Beyoncé

 

En marzo de este nuevo año estará en el Lollapalooza Argentina y sería muy bueno que haga un side show para ella sola, que bien lo vale.

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#EspecialLollapalooza: Interpol, Everything is wrong (again)

Interpol es una banda neoyorkina etiquetada como indie rock o post punk, sin embargo, pese a que estos rótulos le quedan cómodos no la describen en su totalidad.

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La banda se formó en 1998, está integrada por  Paul Banks, Daniel Kessler y Sam Fogarino, su nota distintiva es la destreza para narrar el lado opaco de las relaciones humanas, el desamor y la apatía.

El primer trabajo los posicionó como herederos sonoros de Nirvana y sucesores de la métrica angustiante de Joy Division. La voz grave de Banks y el carácter depresivo de su poética exaltan el paralelo con los mancunianos, no obstante, hay una frialdad en las letras de Interpol que los inscribe en la finura del film noir antes que en el desaliento suicida.

El debut, en el sello Matador acontece con Turn on the Bright Lights (2002), lo suceden Antics (2004), Our Love to Admire (2007), Interpol (2010), El Pintor (2014) y su última producción Marauder (2018) lanzada en México, ciudad en la que Banks vivió en la secundaria.

Marauder fue grabado con la banda tocando en vivo para recuperar el efecto visceral del crudo, para recoger la potencia de la sinergia o bien para huir de la trampa de las posibilidades de un estudio como les gusta explicarlo. El productor Dave Fridmann, quien trabajó con The Flaming Lips, Weezer, Café Tacuba, MGMT y Tame Impala, entre otras bandas, fue quien propuso este desafío. La búsqueda es obtener novedad sin perder los rasgos identitarios, innovar sin resignar las marcas de estilo, superar la pérdida de una pieza clave como Carlos Dengler quien dejó la banda en 2010.

El clima lóbrego, la complejidad del deseo y la insatisfacción son solo algunos de los elementos de la dialéctica de Marauder. “If you really love nothing” se esfuerza en parecer gentil, coquetea con el pop pero se detiene en sus márgenes como turista ocasional, tan enigmático como la sonrisa de Kristen Stewart. Es probable que esta sea la síntesis del disco, ese estado de necesidad más que el logro efectivo de una ruptura.

Según Banks, el merodeador es un personaje que asomó durante la composición de algunos temas, su alter ego. La justificación es, cuanto menos, perturbadora. En la foto de portada, Elliot Richardson, Fiscal General de Nixon padece la soledad post renuncia con la que se lo castiga por negarse a despedir al fiscal Cox quien investigaba el escándalo Watergate. Más que un merodeador es un disidente, excede incluso la honestidad que reivindica Banks.

A mitad de año, Marauder se dio a conocer en un mural del DF mexicano donde apareció como esos hombres misteriosos y solitarios a los que alude la obra. El primer video del corte “The Rover” fue dirigido por Gerardo Naranjo y sus escenas recorren Reforma, colonia Roma y el mercado de Sonora.

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En estas semanas se produjo el lanzamiento de versiones remix de “Party’s Over” del dj mexicano Lao y “Complications”, gestado por Mexican Institute of Sound, un proyecto de Camilo Lara. En ambos casos se trata de experimentos sonoros que no por ser bailables dejan de asumir una cuota de riesgo.

El setlist de la banda, en este tiempo, prefiere revisitar Antics antes que TOBL para tomar distancia de la reciente gira aniversario de este trabajo, tal vez repitan esta modalidad cuando nos visiten por cuarta vez en 2019.

Interpol se presentará en vivo en el festival Lollapalooza el 29 de marzo en el Hipódromo de San Isidro y el 28 de marzo en el Teatro Vorterix como parte de los sideshows del Lollapalooza.

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Especiales

Mirar el presente a través de los Smiths

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Independientemente de sus vaivenes estéticos a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y de los grandes beneficios que les proporcionó a productores, managers y demás actores ligados a la industria discográfica, para quienes la música rock es magistra vitae, la concebimos de una forma más profunda. Porque ha sido la manifestación irreductible de la juventud ante un mundo que los desdeñó en diversos sentidos. Porque nuestras vidas están atravesadas por sus letras, sus melodías, sus imágenes, que nos brindaron los instrumentos para subjetivarnos e interpretar el mundo en el que vivimos.

Resultado de imagen para the smithsA pesar de la obsesión con el pasado que, según Simon Reynolds en Retromanía, es la característica principal de la cultura pop actual, probablemente sean los Smiths uno de los grupos más emblemáticos de la historia de la música rock. Si nos alejamos de las miradas nostálgicas, podemos ver que la coyuntura política y cultural de nuestros días está perforada por las consecuencias de procedimientos políticos e ideológicos que irrumpieron hacia finales de los años ‘70 y durante los ’80: violencia en las calles, precariedad laboral, criminalización de la pobreza, marginalidad social. Son los pálidos colores de un cuadro cada vez más deteriorado y oscuro, un cuadro que supieron apreciar muy bien Morrissey y Johnny Marr, entre otros.

La crisis sistémica que hizo tambalear al capitalismo en los años ’70 decantó en un viraje ideológico que promovió los aspectos más conservadores y ortodoxos del liberalismo (conocido también como «neoliberalismo»). A partir de entonces, los gobiernos que asumieron el poder en las principales potencias occidentales pusieron en marcha profundas reformas con el fin de liquidar el Estado de Bienestar y sus programas sociales. El objetivo era reducir el gasto público y, con él, al Estado a su mínima expresión.

Margaret Thatcher, quien ejerció como primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990, fue uno de los exponentes más destacados del nuevo orden neoliberal. Sus férreas políticas conservadoras y su tenacidad policial en la implementación de políticas de austeridad, persecución de minorías, privatizaciones y flexibilización laboral le valieron el mote de «Dama de Hierro». En ese decadente contexto posindustrial brotó la música de los Smiths: a medida que se descomponía el paisaje de fábricas y obreros en Manchester, la herencia de los años ’60 y la vitalidad juvenil se establecieron como un amparo cultural.

La barbarie comienza en casa

Ser joven y de clase obrera eran motivos suficientes para estar en las antípodas del «thatcherismo». La irreverencia hacia las buenas costumbres británicas, hacia una doble moral en la que se escondían las miserias de los conservadores y la familia real, se plasmaron en los Smiths en una estética provocadora que no escatimaba en irónicas denuncias, polémicos bailes y una sexualidad dudosa por parte de Morrissey. Sin dudas, encarnaban el asco y el desprecio de un importante sector de la juventud perteneciente a una Inglaterra trabajadora y abatida frente al nacionalismo chauvinista, la pobreza planificada, la guerra y la represión.

No obstante, durante aquellos duros años, los jóvenes ingleses de clase obrera fueron moldeando las nuevas estéticas que terminaron predominando en el decenio siguiente con el barro extraído de las ruinas de un pasado más amable. El movimiento punk efectivamente retrocedió ante la arremetida conservadora, pero la chispa de la autenticidad, esa que supieron mantener con vida cuando el cielo se cubrió de incertidumbre, cobró fuerzas nuevamente con los Smiths a partir de una nueva estética que no perdió su contenido rebelde y contestatario.


Mirar el presente por la hendija del pasado

La obra de los Smiths nos interpela directamente. Hablar de su música es, sin dudas, recordar un momento glorioso de la historia del rock. Pero también es hablar de muchos tópicos todavía peliagudos, que se establecieron con el surgimiento de un orden mundial que hoy pareciera descascararse: guerra, represión, desigualdad, injusticia, consumismo, conformismo, veganismo, celibato, homosexualidad, crítica social, moral y política, sátira, y un largo etcétera. Pero una obra de arte no se agota en el debate, sino que, por el contrario, se prolonga: no podemos interpretar a los Smiths sin dejar de reflexionar acerca del mundo actual.

Tal y como señala Fruela Fernández en la introducción de The Smiths: música, política y deseo, cuando Johnny Marr le “prohibió” públicamente al entonces primer ministro británico, David Cameron, en 2010, que continuara manifestando su admiración por la banda, el guitarrista expresaba esa misma convicción: al omitir las condiciones históricas de producción de una obra, posiblemente caigamos en la banalización, no la comprendamos en su totalidad y la reduzcamos a una mera mercancía de consumo cotidiano. La nostalgia acrítica no es sino la negación de la política, es aquello que despoja a una obra de arte de su capacidad de intervenir en el presente.

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